Delegaciones de Israel y de la Autoridad Palestina se reunirán en Jordania para tratar de restablecer la calma en los territorios palestinos ante la escalada de violencia que dejó decenas de muertos en la última semana, según confirmó un responsable del Gobierno jordano.
Un funcionario de Jordania aseguró que el encuentro del próximo domingo será en la estación balnearia de Aqaba, en el Mar Rojo, con la presencia de representantes de Estados Unidos y de Egipto, vinculados -como Jordania- por un tratado de paz con Israel.
La reunión que tiene carácter "político" y "de seguridad", llega en un momento "muy crítico", según aseguraron los jordanos y agregaron: "Es un paso necesario de Jordania para tratar de llegar a un acuerdo entre Israel y los palestinos para poner fin a la escalada de violencia".
El objetivo de las conversaciones tienen como objetivo "reforzar la confianza" entre el Gobierno de Tel Aviv y los palestinos y lograr medidas de pacificación. "Son parte de los esfuerzos intensificados de Jordania en coordinación con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y otras partes para poner fin a las medidas unilaterales (de Israel) y al deterioro de la seguridad, que podría alimentar más violencia (...)", explicó la fuente gubernamental.
La creciente violencia golpeó a gran parte de Cisjordania y 2022 fue el año más letal en ese territorio desde que la ONU comenzó a registrar las muertes en 2005, con el desafortunado número de 235 personas muertas el año pasado en el conflicto palestino-israelí, incluyendo atacantes, militantes y civiles.
Las fuerzas israelíes mataron en Nablus a 11 palestinos
Las fuerzas israelíes mataron el pasado miércoles a 11 palestinos, entre ellos, a un adolescente de 16 años, según informó el Ministerio de Salud palestino, e hirieron de bala a más de 80 personas en una operación en la ciudad norteña de Nablus y se trató del ataque más sangriento desde 2005.
Desde principios de año, el conflicto ha costado la vida a 61 palestinos (tanto miembros de grupos armados como civiles, incluidos menores), a 10 israelíes (un policía y nueve civiles, tres de ellos menores) y una ciudadana ucraniana, según la información que brindaron las fuentes oficiales israelíes y palestinas.
La operación militar del miércoles, la última de una serie de sangrientas intervenciones de Israel en Cisjordania, se produjo dos meses después de la investidura de un nuevo Gobierno de Benjamin Netanyahu en Israel, uno de los más conservadores de la historia del país.