A un año del inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, C5N se encuentra recorriendo la zona de guerra. En este caso en Limán, una ciudad del este del país, perteneciente al óblast de Donetsk. El lugar se encuentra prácticamente sin población y se la considera como una "ciudad fantasma".
Diego Iglesias mostró el presente de la ciudad ucraniana, la cual se encuentra cercana al río Donetsk, que sirvió como centro administrativo de la región hasta el año 2020. "Este lugar es un pueblo casi fantasma, viven 20 mil personas y hoy quedan muy pocas, no deben quedar más de 300", reportó el enviado especial de C5N.
Limán estuvo dominado por las tropas rusas entre los meses de mayo y octubre, cuando luego fue liberada por las fuerzas, quedando totalmente destruida y sin ninguna posibilidad de habitarla. Casi la totalidad de las estructuras, escuelas, edificios, mercados fueron alcanzadas por los bombardeos.
Una simbología ejemplificadora del momento que atraviesa la ciudad y el país ucraniano se refiere a una de las plazas de Limán, totalmente destruida, donde antes de los ataques lo niños la utilizaban asiduamente para jugar. "Esto se convierte en una imagen totalmente terrorífica", aseguró el cronista desde la zona del conflicto.
Continuando con la recorrida de la ciudad, pudo identificar las viviendas de familias que habitaban Limán totalmente devastadas. Pudo también ver y sentir el vacío de las calles, caminos y lugares. "Todo es así, completamente destruido", comentó.
En relación con lo que trascendió durante los últimos días, la reconstrucción de Ucrania tendrá un costo de alrededor de u$s355 millones.
Los ciudadanos ucranianos viven un infierno y cada vez son más los que huyen de la guerra: si bien el Estado puso a disposición refugios para las familias afectadas, las cifras oficiales indican que alrededor de 13 millones de personas abandonaron el país.