Alrededor de 40.000 personas ocuparon durante tres días un predio del Ejército en Cornusse, en el centro de Francia, para celebrar la multitudinaria fiesta clandestina Le teknival como forma de protesta contra un proyecto de ley estatal represivo.
Cerca de 40.000 jóvenes ocuparon un campo de tiro en Cornusse para celebrar Le teknival y repudiar un inminente avance legislativo contra este tipo de reuniones.
Alrededor de 40.000 personas ocuparon durante tres días un predio del Ejército en Cornusse, en el centro de Francia, para celebrar la multitudinaria fiesta clandestina Le teknival como forma de protesta contra un proyecto de ley estatal represivo.
El evento concluyó este domingo con un saldo de 33 intoxicados, 600 multas labradas a los participantes y el hallazgo de dos proyectiles sin explotar en las instalaciones castrenses.
Del total de pacientes asistidos, los médicos derivaron a 12 asistentes al hospital local "en parte por consumo de estupefacientes", mientras equipos de las fuerzas armadas procedieron a la neutralización de los obuses descubiertos en las inmediaciones.
Los organizadores justificaron la elección de este terreno militar para "celebrar la alegría y la ayuda mutua", con un claro mensaje antimilitarista ante el actual proceso parlamentario para endurecer los castigos sobre estos encuentros.
En este contexto, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, visitó la zona de conflicto y criticó la "inconsciencia" de los concurrentes a causa de los graves riesgos del lugar.
El funcionario subrayó ante la prensa que estas acciones van a "reforzar la determinación del Gobierno de reprimir con más firmeza este tipo de fiestas clandestinas que nuestros conciudadanos no entienden".
Como cierre, la autoridad remarcó el rigor de la futura ley Ripost contra estas concentraciones. "Organizar ahora una rave será un delito castigado con dos años de prisión y 30.000€ de multa", sentenció el ministro, con la promesa de penalidades dobles por intrusión para quienes "salgan del teknival".