La justicia estadounidense condenó a cuatro años y nueve meses de prisión al ex política oficial Tou Thao, por ayudar e incitar al homicidio de George Floyd, el hombre negro que murió de asfixia en 2020 al ser inmovilizado contra el suelo por la rodilla de un policía blanco durante su detención.
En el juicio Thao no se mostró arrepentido por los hechos pero expresó que nunca tuvo la intención de lastimar a Floyd durante su detención el 25 de mayo de 2020.
"Obviamente, ese día, no teníamos la intención de… yo no tenía la intención de hacer ninguna maldad, ni nada por el estilo, ni de tratar de lastimar a nadie. Esa nunca fue mi intención. Hice lo mejor que pensé que podía", dijo.
Luego Thao habló durante unos 20 minutos sobre cómo redescubrió el cristianismo después de la muerte de Floyd y pronunció un sermón religioso ante la corte, pero el juez le llamó la atención por su falta de arrepentimiento.
"Señor Thao, para ser completamente honesto, después de tres años de reflexión, esperaba un poco más de remordimiento, arrepentimiento, reconocimiento de algo y menos prédica", dijo el juez del condado de Hennepin, Minnesota, Peter A. Cahill.
La sentencia se ejecutará simultáneamente con los tres años y medio de prisión que Thao recibió anteriormente por una condena en un tribunal federal por violar los derechos civiles de Floyd.
De esta manera, Thao se convierte en el cuarto y último oficial sentenciado por el asesinato.
El asesinato de Floyd
La muerte de George Floyd, ocurrió el 25 de mayo de 2020 en Mineápolis, como resultado de la brutalidad policial del policía Derek Chauvin, quien lo mató de asfixia al presionar con su rodilla el cuello de Floyd contra el pavimento durante 8 minutos y 46 segundos.
Pese a que Floyd gritaba que no podía respirar, Thao retuvo a una pequeña multitud de transeúntes mientras Chauvin y otros dos oficiales sometían a la víctima por haber presuntamente pagado cigarrillos con un billete falso.
Los otros dos oficiales en la escena, Thomas Lane y J. Alexander Kueng, tomaron las rodillas y las caderas de Floyd mientras Chauvin se arrodillaba sobre su cuello.