El precio internacional del petróleo volvió a dispararse y este lunes superó la barrera de los u$s100 por barril, en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y las amenazas sobre el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas del planeta.
En la apertura de los mercados, el barril de la referencia estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cotizó en torno a los u$s100,11, con una suba cercana al 2,5%. En paralelo, el Brent del Mar del Norte, referencia global para el comercio de crudo, avanzó hasta los u$s106,05, con un incremento superior al 2,8%.
La suba se explica en gran parte por la escalada del conflicto regional y el temor a interrupciones en el suministro energético mundial. El estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula una porción significativa del petróleo que se exporta a nivel global, volvió a quedar en el centro de las preocupaciones del mercado.
En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó días atrás ataques contra posiciones militares iraníes en la isla de Kharg. Si bien las terminales petroleras no fueron alcanzadas, Washington advirtió que un eventual ataque iraní contra buques petroleros o un bloqueo más severo del estrecho podría derivar en bombardeos directos sobre instalaciones clave de exportación de crudo.
Pero las proyecciones para el mercado energético son todavía más alarmantes. Desde Rusia, el director del Fondo Ruso de Inversión Directa y enviado especial del Kremlin, Kiril Dmítriev, aseguró que el precio del petróleo podría superar los u$s150 por barril en el corto plazo si la crisis continúa profundizándose.
Según el funcionario, el impacto del conflicto no solo afecta a las rutas logísticas por donde circula el petróleo, sino también a la propia producción, lo que genera una presión adicional sobre la oferta global.
Dmítriev sostuvo que el mercado energético mundial se encamina hacia una crisis de gran magnitud y remarcó que, en ese contexto, varios países comenzaron a retomar la compra de crudo ruso tras el alivio de algunas restricciones impuestas previamente por Washington.