Desde el Vaticano, el Papa León XIV aprovechó el rezo del Ángelus del domingo para hacer un llamado a la paz entre tanto conflicto bélico y condenó los ataques a civiles en conflictos armados. Calificó esta realidad como una "injusticia intolerable" y sostuvo que "la guerra no puede justificar la muerte de inocentes".
En el marco del "Día Nacional en Memoria de las Víctimas Civiles de Guerras y Conflictos en el Mundo" que se lleva a cabo en Italia, el sumo pontífice expresó su preocupación por el conflicto que viene en ascenso entre Washington y La Habana e instó a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro a reflexionar sobre los ataques contra la población no combatiente que "violan abiertamente la moral y la ley".
En ese sentido, el Papa estadounidense hizo un llamado a la paz mundial y pidió una "tregua olímpica" de cara a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 que comenzarán el próximo viernes. El líder espiritual fue contundente al invitar al diálogo entre los gobiernos y dijo que "estos grandes eventos deportivos constituyen un fuerte mensaje de fraternidad y reavivan la esperanza de un mundo en paz".
A su vez, el Papa se mostró preocupado por el "aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos" y la crisis diplomática en el continente americano, luego de que la administración liderada por Donald Trump lanzara amenazas contra la isla tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en Venezuela. León XIV le pidió a las autoridades políticas que promuevan un "diálogo sincero y eficaz" para evitar nuevos episodios de violencia y el dolor de los civiles cubanos.
Por último, ofreció también unas palabras para las víctimas de las catástrofes naturales más recientes, como el deslizamiento de tierra en una mina en Kivu del Norte en República Democrática del Congo y las tormentas que azotaron el sur de Italia y Portugal, dejando consecuencias fatales, daños estructurales masivos y evacuaciones a gran escala.
Los Juegos Olímpicos de invierno Milán-Cortina 2026 se desarrollarán del 6 al 22 de febrero en Italia. En ese sentido, el Papa León XIV recordó la antigua tradición de la "tregua olímpica" que acompaña la realización de los juegos: "Espero que todos aquellos que tienen la paz entre los pueblos en el corazón y que ocupan cargos de autoridad sepan realizar, en esta ocasión, gestos concretos de distensión y diálogo".