El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, aseguró que el operativo policial contra el grupo narco Comando Vermelho fue un "éxito" y, a pesar de que este miércoles se recuperaron más cuerpos, redujo la cifra oficial de muertos de 64 a 58 personas.
"Río de Janeiro no teme al escrutinio público, ni a responder ni a hablar sobre lo sucedido. Ayer se llevó a cabo un operativo para ejecutar una orden judicial, resultado de más de un año de investigación y más de 60 días de planificación, en el que participó la Fiscalía", señaló en conferencia de prensa.
Castro indicó que cuatro de los fallecidos son policías y los restantes son delincuentes. Sin embargo, no explicó por qué se redujo el número oficial de víctimas ni los motivos por los que no se incluyen los más de 60 cuerpos recuperados en la zona de Penha que, según la Defensoría Pública, elevan el total a 132.
"Quería expresar mi solidaridad con las familias de nuestros cuatro héroes que dieron su vida ayer para liberar a la población. Ellas fueron las cuatro verdaderas víctimas de ayer. Las únicas víctimas fueron los policías", insistió. También descartó las denuncias de los vecinos que afirman que hay civiles inocentes entre los muertos.
"El conflicto tuvo lugar íntegramente en el bosque. No creo que nadie estuviera paseando por allí ese día. Por lo tanto, podemos clasificarlo fácilmente, y cualquier error de clasificación es mínimo e insignificante", señaló. Sin embargo, reconoció que el número de muertos "seguramente cambiará" porque "el trabajo forense aún no ha terminado".
Muertos en el operativo de Río de Janeiro
La Defensoría Pública aseguró que los muertos son 132, pero Castro solo confirmó 58.
O Globo
Castro remarcó que otros gobernadores lo llamaron para felicitarlo por el operativo y desestimó las críticas por parte de la oposición. "No caeremos en la trampa de intentar polarizar o politizar una de las acciones más importantes que jamás hayan tenido lugar", afirmó.
Sobre la disputa con la administración de Lula da Silva, aseguró que desde su gestión "esperamos sinceramente que el gobierno federal se centre en Río de Janeiro. Que se centre en la integración, en la colaboración e incluso en la financiación, que nos ayude con esta financiación", sostuvo.
"Ayer pudo haber sido el comienzo de un gran proceso en Brasil. Estamos convencidos de que podemos ganar batallas, pero solos no podemos ganar la guerra contra el Estado paralelo, que se está fortaleciendo cada día, con mayor poder militar y mayores recursos financieros", destacó el gobernador.
"Quien no entienda que la seguridad pública es el mayor problema de Brasil hoy en día, lo lamentará y pedirá perdón a la sociedad. Por eso Río de Janeiro está liderando el camino. No eludiremos nuestra responsabilidad de hacer nuestra parte", concluyó.