El republicano Kevin McCarthy consiguió hoy dar algunos pasos hacia su objetivo de ser el próximo titular de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, pero aún no logró el número de votos que lo consagre, pese a que algunos legisladores de la bancada que parecían rebeldes ahora sumaron su respaldo.
Varios seguidores del expresidente Donald Trump modificaron hoy el voto que sostuvieron desde el martes y McCarthy ya reunió 213 manos alzadas en la última votación, la número 13 desde el martes.
El Capitolio, atacado hace exactamente hoy dos años por partidarios de Trump, está paralizado por la rebelión de congresistas republicanos más conservadores.
McCarthy, favorito para sustituir a Nancy Pelosi al mando de la Cámara de Representantes, consiguió avances respecto de jornadas anteriores.
"Vamos a sorprenderlos", había dicho en la mañana del martes a los periodistas que le preguntaron sobre la viabilidad de su candidatura. Sin embargo, aún debe alinear a republicanos que prometieron no votarlo nunca.
Tercera figura política más importante de Estados Unidos después del presidente y el vicepresidente, el "speaker" o titular de la Cámara baja necesita 218 votos para ser elegido y McCarthy sumó 213.
Para imponer condiciones, el grupo duro de legisladores trumpistas se aprovecha de la ajustada mayoría republicana en la Cámara, lograda en las elecciones de medio mandato de noviembre.