El gobierno del presidente de Joe Biden autorizó el jueves la finalización de tramos del muro fronterizo entre Estados Unidos y México en un área abierta del sur de Arizona, cerca de Yuma, que se convirtió en uno de los corredores más concurridos para los cruces ilegales.
El mandatario se comprometió durante su campaña a detener toda futura construcción de muros, que fue una política impulsada por el expresidente Donald Trump, pero luego accedió a completar algunos huecos en la construcción, alegando medidas de seguridad.
El Departamento de Seguridad Nacional de ese país argumentó que el trabajo para cerrar cuatro brechas anchas en el muro cerca de Yuma "protegerá mejor a los migrantes que pueden resbalar por una pendiente o ahogarse al caminar por una sección baja del río Colorado", comunicó a la prensa.
El Secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, autorizó la finalización del proyecto cerca de la represa Morelos, lo que refleja la "prioridad de la administración de implementar medidas fronterizas modernas y efectivas y también mejorar la seguridad a lo largo de la frontera suroeste". Inicialmente el trabajo iba a ser financiado por el Departamento de Defensa, pero ahora se pagará con el presupuesto de Seguridad Nacional para 2021.