El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que a pesar de los bombardeos en el estrecho de Ormuz, las negociaciones con Irán por la paz continúan en pie.
La tensión volvió a escalar luego de que se informara que fuerzas iraníes lanzaron “múltiples misiles, drones y pequeñas embarcaciones” contra tres destructores norteamericanos desplegados en la zona estratégica del estrecho.
De acuerdo con lo que informó la Casa Blanca ninguno de los buques sufrió daños porque las amenazas fueron interceptadas antes de impactar. Como respuesta, el ejército estadounidense atacó instalaciones militares iraníes que, de acuerdo con el Pentágono, habían sido utilizadas para coordinar la ofensiva.
Desde la Casa Blanca, Trump minimizó la gravedad del episodio y descartó que pudiera terminar con el cese de hostilidades que se mantiene desde hace casi un mes.
Estrecho de Ormuz señalizado
El mandatario insistió además en que mantiene abiertas las conversaciones diplomáticas con Teherán. “Quizás no se concrete, pero podría suceder cualquier día. Creo que ellos desean el acuerdo más que yo”, afirmó en referencia a las negociaciones que buscan poner fin al conflicto.
Trump también reivindicó la respuesta militar estadounidense y sostuvo que la capacidad de fuego norteamericana superó ampliamente a la iraní. “Nos disparaban y nosotros les disparábamos de vuelta, y nuestra potencia de fuego era muchísimo mayor que la suya y los dejaron en muy mal estado”, aseguró.
La versión estadounidense contrasta con la postura iraní, ya que Teherán calificó el operativo como una violación directa del alto el fuego vigente y advirtió que responderá ante nuevas acciones militares en la región.
Tras las tensiones con Trump, el papa León XIV recibió a Marco Rubio
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió en el Vaticano con el papa León XIV y mantuvieron una "conversación amistosa” sobre la guerra en Medio Oriente. El funcionario buscó recomponer la relación con la Iglesia Católica tras las polémicas declaraciones de Donald Trump, que habían generado tensiones con la Santa Sede.
Desde Washington y mediante un comunicado oficial destacaron que la reunión se dio entre cordialidad y cooperación: "Se hizo hincapié en la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como su compromiso común a favor de la paz y de la dignidad humana”.
El Papa León y Marco Rubio
Marco Rubio arribó al Palacio Apostólico, en la Santa Sede, pocas semanas después de las severas críticas de Donald Trump al líder espiritual de los 1.400 millones de católicos por su postura contraria a la guerra. En la reunión que duró 45 minutos, también estuvo presente otra de las máximas autoridades del Vaticano, Pietro Parolín, secretario de Estado.
Según trascendió, en el encuentro se revisaron "las iniciativas para establecer una paz duradera en Oriente Medio” y "los esfuerzos humanitarios en curso” en el continente americano. En ese sentido, Rubio, católico de ascendencia cubana, ha liderado las gestiones destinadas a intensificar la presión sobre el gobierno comunista de la isla y el Vaticano ha tenido un rol destacado en la diplomacia vinculada a Cuba, sometida a una presión creciente por parte de Washington desde el retorno de Trump al poder.
Vaticano - Papa León y Marco Rubio
De acuerdo con el Departamento de Estado, el encuentro entre ambos líderes diplomáticos reflejó “la firme y duradera cooperación entre Estados Unidos y la Santa Sede en defensa de la libertad religiosa”.
Qué dijo Trump sobre el papa León XIV
León XIV había pedido "proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra" y el presidente de Estados Unidos cuestionó su designación como Sumo Pontífice y su liderazgo espiritual. "Debería enfocarse en ser un gran Papa, no un político", apuntó tajante tras describirlo como "débil".
"No quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo aquello por lo que me votaron", sentenció el mandatario estadounidense y recordó que la elección de Robert Francis Prevost como fue una "sorpresa impactante".
Trump deslizó en su red social Truth: "No estaba en ninguna lista para ser Papa, la Iglesia lo puso allí solo porque era estadounidense y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump". "Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano", insistió el jefe de Estado.
El empresario republicano consideró que el sacerdote estadounidense "está dañando a la Iglesia Católica". "La debilidad de León contra el crimen y contra las armas nucleares no me convence, ni tampoco el hecho de que se reúna con simpatizantes de Obama", afirmó Trump.