El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, coincidió con su par de Israel, Benjamín Netanyahu, y consideró que el ataque de este país al Líbano "es una escaramuza separada" y señaló que Líbano y Hezbollah "no estaban incluidos en el acuerdo". "Se resolverá", desestimó el mandatario estadounidense a PBS.
El primer ministro israelí ya había anticipado: "La operación en el Líbano continúa, el alto el fuego no se aplica en el Líbano". Sin embargo, Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz tras los últimos ataques de Israel al Líbano, solo lo atravesaron dos buques.
Una de la condiciones del alto al fuego que había anunciado Trump este martes era que Irán mantuviera abierto el estrecho de Ormuz. Así que se espera que el empresario republicano defina si cumple con las dos semanas de tregua que había propuesto Pakistán o si, ante la reacción de Irán al ataque de Israel al Líbano, decide avanzar con la guerra en Medio Oriente.
La ministra de Asuntos Sociales del Líbano, Haneed Sayed, definió los ataques de Israel como "punto de inflexión muy peligroso" a la agencia AP y remarcó: "Estos ataques están ahora en el corazón de Beirut. La mitad de los desplazados internos están en Beirut, en esta zona".
El primer ministro libanés Nawaf Salam acusó a Israel de escalar en el momento en que funcionarios libaneses buscaban negociar una solución, golpeando zonas civiles "con total desprecio por los principios del derecho internacional". El presidente libanés Joseph Aoun calificó los ataques de "bárbaros".
Cómo es el plan de 10 puntos propuesto por Irán a Estados Unidos
El plan de diez puntos contempla exigencias estructurales para Washington. La propuesta demanda la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de todas las bases en la región y el cese de las acciones militares contra grupos aliados a Irán. Asimismo, el texto solicita el levantamiento de todas las sanciones y el pago de una indemnización íntegra por los daños ocasionados.
Respecto al flujo marítimo, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, había garantizado la seguridad para los buques de carga. El funcionario explicó que "durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas". Teherán no precisó si mantendrá la política de embargos contra navíos específicos.
La ambigüedad sobre el término "fuerzas de combate" genera dudas entre los Estados árabes del Golfo. El documento iraní no define si esta exigencia implica el desmantelamiento total de la red de bases instalada desde 1991. Una reducción de la presencia militar estadounidense podría alterar el equilibrio de seguridad regional y provocar el malestar de las monarquías vecinas afectadas por las semanas de guerra.