Un ataque israelí mató al menos a diez personas y dejó cinco heridos en estado crítico en Nabatiyeh, en el sur de Líbano, pese a las negociaciones por un alto el fuego, lo que ocasionó una contraofensiva de Hezbolá.
Según informó el Ministerio de Sanidad libanés, todos los muertos eran ciudadanos sirios, entre los que se encontraban mujeres y niños.
Un ataque israelí mató al menos a diez personas y dejó cinco heridos en estado crítico en Nabatiyeh, en el sur de Líbano, pese a las negociaciones por un alto el fuego, lo que ocasionó una contraofensiva de Hezbolá.
Según informó el Ministerio de Sanidad libanés, todos los muertos en el Líbano eran ciudadanos sirios, entre los que se encontraban mujeres y niños. En tanto, entre los heridos hay tres sirios, un sudanés y un libanés.
El ataque fue confirmado por el ejército israelí, que explicó que había bombardeado un depósito de armas de Hezbolá, en la zona de Nabatieh, durante la noche.
El número de víctimas mortales del ataque es uno de los mayores en el sur del Líbano desde que Israel lanzó su guerra contra Gaza, desatada tras los atentados de Hamás del 7 de octubre, en los que murieron unas 1.200 personas.
En respuesta, los militantes de Hezbolá en Líbano, respaldados por Irán, lanzaron una andanada de cohetes hacia Ayelet Hashahar, en el norte de Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que las sirenas habían sonado en Ayelet Hashahar luego de que "aproximadamente 55 proyectiles" cruzaran desde Líbano y aclararon que "no se reportaron heridos".
Hezbolá y las fuerzas israelíes han estado intercambiando fuego transfronterizo casi a diario desde que Israel lanzó su guerra contra el enclave, que mató a más de 40.000 palestinos en diez meses.
Las tensiones entre Líbano e Israel se agravaron aún más a finales del mes pasado, cuando un ataque israelí sobre Beirut, la capital libanesa, mató al máximo comandante militar Fu'ad Shukr.