Colombia: tras el terremoto, erupcionó el volcán Puracé que estaba bajo alerta desde marzo

Su última erupción ocurrió en 1977, aunque en 2021 tuvo actividad más frecuente de menor dimensión. Se encuentra a 26 kilómetros al sureste de Popayán, la capital de Cauca. Se cerró un aeropuerto por precaución.

El volcán Puracé, ubicado en el departamento de Cauca al sureste de Colombia, erupcionó este lunes con emisión de cenizas y gases tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país. Al cierre de esta nota no había confirmación de que ambos eventos estén relacionados. Desde marzo estaba bajo alerta por riesgo de erupción, el último mes había subido a alerta naranja.

El Puracé se encuentra al este del epicentro del terremoto, el departamento del Chocó, y forma parte de la cadena volcánica de los Coconucos, según el Servicio Geológico Colombiano. Como continúa en aumento la energía sísmica, la temperatura y las emisiones de cenizas y gases como dióxido de azufre y dióxido de carbono, la Aeronáutica Civil ordenó el cierre temporal del Aeropuerto Guillermo León Valencia en Popayán, la capital de Cauca.

Las cenizas y los gases suponen un riesgo para la navegación aérea. Su última erupción había ocurrido en 1977, aunque en 2021 tuvo una actividad más frecuente aunque de menor dimensión, detallaron al aire de C5N.

El monitoreo continuo de la actividad del volcán se inició en octubre de 1986; a partir de 2007, se empezó una etapa de densificación de la red de monitoreo y en la actualidad se cuenta con una red de 32 estaciones para el monitoreo de la actividad volcánica.

Puracé había aumentado su actividad en julio

Cuando el Servicio Geológico Colombiano emitió la alerta amarilla también le había pedido a la población evitar el ingreso a la parte alta de la cadena volcánica de los Coconucos mientras continúa el monitoreo del sistema. La entidad había advertido en su informe del 23 de julio sobre cambios asociados al movimiento de gases dentro de los conductos del Puracé y la cadena volcánica.

Según había explicado Cristian Santacoloma, coordinador del observatorio, la sismicidad relacionada con la actividad de gases estaba aumentando y requería un seguimiento permanente por parte de los especialistas. Además, las observaciones habían evidenciado nuevas emisiones de ceniza que alcanzaron alturas de hasta 2.100 metros.