Cinco países europeos y Japón ofrecieron apoyo para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz
Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, Países Bajos, y la nación asiática condenaron los ataques iraníes contra infraestructuras energéticas en el Golfo.
El estrecho de Ormuz, clave en la guerra de Merdio Oriente.
Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, Países Bajos, y Japón condenaron los ataques iraníes contra infraestructuras energéticas en el Golfo y expresaron su disposición a contribuir a la seguridad del estrecho de Ormuz, cerrado de facto por Teherán. En un comunicado conjunto, pidieron además una moratoria inmediata de las agresiones a instalaciones civiles, especialmente petroleras y de gas.
Los seis países solicitaron “una suspensión inmediata y generalizada de los ataques contra infraestructuras civiles, especialmente las instalaciones de petróleo y gas”. Al mismo tiempo, manifestaron su disposición a colaborar en los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad del tránsito por el estrecho de Ormuz.
En condiciones normales, por el estrecho de Ormuz transita alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo. Su cierre de facto por parte de Irán, en represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel iniciados el 28 de febrero, generó fuertes dificultades logísticas y de abastecimiento, elevando el precio del crudo por encima de los 110 dólares por barril.
estrecho de ormuz 10-3-26
Sin aportar pruebas, Estados Unidos acusó a Irán de depositar minas explosivas en el estrecho de Ormuz.
El miércoles, Israel atacó el yacimiento gasífero South Pars-North Dome, compartido por Irán y Qatar y considerado la mayor reserva de gas del mundo. En respuesta, Irán lanzó ataques contra Ras Laffan en Qatar, el mayor puerto de exportación de GNL, y posteriormente contra dos refinerías en Kuwait y una instalación petrolera en Yanbu, Arabia Saudita. En pocas palabras, Israel golpeó la mayor reserva de gas del mundo y, como represalia, Irán atacó infraestructuras energéticas clave.
El comunicado
En su declaración conjunta, los cinco países condenaron “con la mayor firmeza” los ataques iraníes contra barcos desarmados, infraestructuras civiles y energéticas, así como el cierre de facto del estrecho de Ormuz, al que calificaron como una violación de la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Advirtieron que estas acciones tendrán repercusiones globales, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables, y expresaron su disposición a colaborar en los esfuerzos para garantizar la seguridad marítima en la zona, aunque sin detallar medidas concretas ni mencionar la propuesta estadounidense de escoltar cargueros.
El comunicado también celebró el compromiso de las naciones que se sumaron a un plan de preparación y subrayó que la seguridad marítima y la libertad de navegación son beneficios compartidos, instando a todos los países a respetar el derecho internacional. Cabe destacar que ni Estados Unidos ni Israel fueron mencionados explícitamente.