Reino Unido le contestó a Trump y rechazó intervenir en el estrecho de Ormuz: "No nos van a arrastrar a una guerra"

El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que cualquier iniciativa para garantizar la navegación será una coalición de países y no una misión del bloque atlántico. Varios gobiernos europeos descartaron enviar fuerzas militares.

Los principales aliados europeos de Estados Unidos marcaron distancia del pedido del presidente Donald Trump para que la OTAN participe militarmente en la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán, y dejaron en claro que no consideran que la crisis deba resolverse bajo el paraguas de la alianza atlántica.

En las últimas horas, el primer ministro británico, Keir Starmer, señaló que Reino Unido trabaja con socios internacionales para encontrar una salida que permita restablecer la navegación en la zona, pero aclaró que no se tratará de una operación de la OTAN.

“Estamos coordinando con aliados europeos y otros socios para construir un plan que restablezca la libertad de navegación lo antes posible”, indicó desde Downing Street. Al mismo tiempo, subrayó que su país no pretende verse arrastrado a una escalada militar más amplia en la región.

“El Reino Unido no se dejará arrastrar hacia una guerra más amplia”, expresó en conferencia de prensa, luego de que Trump reclamara que varios países aporten fuerzas navales para escoltar petroleros en la estratégica vía marítima del Golfo Pérsico.

La posición británica coincide con la de Alemania. El vocero del canciller Friedrich Merz sostuvo que el conflicto “no tiene relación con la OTAN”, al recordar que la organización está diseñada para la defensa del territorio de sus miembros. En la misma línea, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, descartó una intervención militar de su país y cuestionó el pedido de Washington.

“¿Qué podrían hacer unas pocas fragatas europeas que la Marina de Estados Unidos no pueda resolver?”, planteó Pistorius, quien además remarcó que Alemania no inició este conflicto.

El rechazo también se replicó en otros gobiernos europeos. El canciller polaco Radoslaw Sikorski confirmó que su país no enviará tropas, mientras que la ministra de Defensa española Margarita Robles aseguró que tampoco evalúa una participación militar.

A la falta de respaldo europeo se suma a la decisión de Japón y Australia, que también descartaron enviar buques de guerra para escoltar cargueros en la zona.