Caso Maricarmen: la jubilada de 87 años que fue desalojada en Madrid podrá volver a su departamento

Maricarmen Abascal llegó a un acuerdo con la empresa Urbagestion para seguir habitando el inmueble durante ocho años más. El nuevo contrato fija un alquiler de hasta el 30% de su pensión.

Maricarmen Abascal, la jubilada de 87 años que fue desalojada el miércoles pasado de su vivienda en Madrid, llegó a un acuerdo con la empresa Urbagestion Desarrollo e Inversión y podrá volver al departamento. El pacto se firmó en la sede de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo, después de un largo conflicto por el inmueble en el que vive desde hace 70 años.

Su abogada, Beatriz Duro, participó de la reunión junto a Vicente, primo de Maricarmen y su principal apoyo durante todo el proceso, y a una representante del Sindicato de Inquilinas, organización que defiende a los arrendatarios. Del otro lado de la mesa estuvieron directivos de Urbagestion y funcionarios del Ayuntamiento de Madrid.

Urbagestion es la sociedad que compró el departamento en el que Maricarmen tenía un contrato de "renta antigua", es decir, un alquiler firmado hace décadas con el dueño anterior, con condiciones que protegen al inquilino y un canon muy inferior al de mercado.

Los vecinos acamparon enfrente del edificio donde vive la anciana para evitar su desalojo.

Los vecinos acamparon enfrente del edificio donde vive la anciana para evitar su desalojo.

Antes de entrar a la reunión, Duro afirmó que "es la primera vez, desde que se inició todo esto hace más de seis años, que se sienta a negociar y que está dispuesto a ello". La abogada explicó que el objetivo era que Maricarmen pudiera "volver a su casa en las mismas condiciones en las que estaba cuando se fue, que son en las que lleva viviendo 70 años".

El nuevo contrato fija un plazo de ocho años y un alquiler de hasta el 30% de la pensión

Según las condiciones del acuerdo, Maricarmen podrá quedarse en principio durante ocho años y pagará como máximo el 30% de su pensión, un monto que, según se informó, es prácticamente lo que abonaba antes. La representante del Sindicato de Inquilinas calificó el pacto de "muy satisfactorio en principio" y aseguró que "es el esperado y el que queríamos".

El acuerdo se basa en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), la norma española de 1994 que regula los alquileres de vivienda. La negociación se extendió porque los juristas presentes en la sala debieron consensuar un contrato de 20 cláusulas. Antes de la reunión, Duro había adelantado que su parte estaba dispuesta "a hacer cesiones".

Al término de la negociación, la abogada dijo ante la prensa: "Hemos cambiado el foco", y consideró que "esto es un hecho histórico, no hemos vivido algo igual".

Este martes se votará un real decreto, una norma del Gobierno nacional sobre vivienda, que el colectivo ya bautizó con el nombre de Maricarmen. En cuanto reciba el alta médica, ella volverá a su casa, donde siguen todas sus pertenencias, porque no pudo retirarlas el día del desalojo.