Las autoridades mexicanas anunciaron este jueves la captura de Ovidio Guzmán, uno de los 4 hijos del capo narco detenido Joaquín “El Chapo” Guzmán y miembro de alto rango del Cártel de Sinaloa. El operativo desató incendios, bloqueos y ataques por parte del narcotráfico en la localidad de Culiacán, noroeste de México.
La detención se logró tras seis meses de investigación, de trabajo de inteligencia, y seguimiento. Según versiones oficiales recogidas por el medio local El Universal, Ovidio Guzmán ya se encuentra en las instalaciones del campo militar 1 de la Ciudad de México.
"Si bien el Chapo fue detenido hace varios años, sus hijos siguieron operando una parte del cartel de Sinaloa que en realidad es una gran empresa delictiva y criminal transnacional", contó a C5N el periodista mexicano especializado en crimen organizado, Arturo Ángel.
"Ovidio Guzmán había sido detenido hace tres años durante algunos minutos en Culiacán pero fue liberado por los delincuentes que rodearon a las fuerzas militares", recordó el periodista. "Para evitar un baño de sangre se realizó un seguimiento y finalmente se lo ubicó en una localidad llamada Santa Teresa, que queda a pocos kilómetros de Culiacán", agregó.
El Cártel de Sinaloa respondió con violencia la detención
La detención generó tiroteos entre el Cártel de Sinaloa y fuerzas de seguridad en varios puntos de Culiacán y se extendieron al aeropuerto de la ciudad.
Las operaciones en la terminal aérea fueron canceladas hasta las 22 horas del jueves y fueron suspendidas las clases en instituciones educativas.
En las calles de la ciudad se generaron disturbios entre los que se registraron los incendios de varios automóviles causando pánico entre personas que buscaban lugar para protegerse.
Tras los ataques se notificaron al menos 8 muertos y 16 heridos.