El balotaje presidencial de Perú entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori comienza entrar en su etapa final y este miércoles se dará inicio el conteo clave de los sufragios del exterior. El candidato izquierdista del partido Juntos por el Perú se encuentra 42 mil votos arriba de su rival de la derechista Keiko Fujimori.
En el último reporte, con el 95,979% de las actas contabilizadas, Sánchez conserva el 50,074% de los votos válidos, mientras que Fujimori, de Fuerza Popular, mantiene el 49,926%. La diferencia entre ambos es de apenas 0,148 puntos porcentuales, sobre un total de casi 18 millones de sufragios válidos.
El ritmo lento del escrutinio se explica por la revisión de actas observadas y el procesamiento de votos emitidos en el extranjero, que suelen demorar más en incorporarse al cómputo. Según la ONPE, de las 92.766 actas a nivel nacional, 89.036 ya fueron contabilizadas, 1.547 están en proceso de envío a los Jurados Electorales Especiales (JEE) y 2.183 permanecen pendientes.
La Cancillería de Perú informó que durante esta jornada finalizará el arribo al país de las actas de votación en el extranjero, que corresponden a 2.506 mesas instaladas en 73 países.
Además, se reportó que hay 1.513 actas pendientes de envío a los jurados electorales especiales (JEE) por tener algún tipo de impugnación u observación, que deberán ser resueltas en primera instancia, tras lo cual muchas de ellas pueden ser remitidas al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para conocer una decisión final.
Cómo llegaron Keiko Fujimori y Roberto Sánchez a la segunda vuelta
Para la dirigente conservadora se trató de su cuarto intento por llegar a la Presidencia. La campaña estuvo centrada en propuestas vinculadas a la seguridad, la estabilidad económica y la atracción de inversiones. Sin embargo, también debió enfrentar cuestionamientos vinculados al legado de su padre, el exmandatario Alberto Fujimori, condenado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Sánchez, en tanto, construyó su candidatura con fuerte respaldo en las regiones rurales y en el sur del país. El dirigente recogió parte del electorado que acompañó al expresidente Pedro Castillo y propuso revisar los vínculos entre el Estado y las grandes empresas extranjeras, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía.
Los sondeos previos mostraban una competencia ajustada. Una encuesta de Ipsos Perú ubicaba a Fujimori con una intención de voto del 38%, frente al 35% de Sánchez. Sin embargo, el elevado porcentaje de indecisos dejó abierto el escenario hasta último momento y reflejó el malestar de una parte importante de la población con la clase política.