Tras la brutal masacre en el marco de la guerra contra el narcotráfico en Brasil, con un operativo policial contra células del Comando Vermelho, las autoridades retiran en la mañana del miércoles más de 70 cuerpos de la favela Penha, en la zona norte de Río de Janeiro, que habían sido llevados a la plaza São Lucas por los propios residentes. Así, la cifra de muertos es de 132, según la Defensoría Pública del Estado de Río de Janeiro.
Los cadáveres fueron extraídos del bosque de Vacaria, en la Serra da Misericórdia, entre los complejos Alemão y Penha, donde se produjeron los enfrentamientos más violentos entre la policía y narcotraficantes durante el megaoperativo del martes. Según los medios brasileños, la cifra de muertos aún podría aumentar, ya que también hay cuerpos en el Hospital Estatal Getúlio Vargas.
Desde la capital fluminense, el cronista de C5N Adrián Salonia relató que "el olor es muy fuerte, hace varias horas que estos cuerpos están en la calle y no los vino a retirar, recién ahora vino Defensa Civil". "Hay cuerpos con impactos de bala", señaló.
También refirió que "hay muchos menores" y describió la consternación de los vecinos al disponer de los cadáveres y descubrir a amigos, familiares y conocidos. Algunos de ellos presentan heridas de bala en la nuca, de arma blanca en la espalda y lesiones en las piernas, además de otros desmembrados.
Rodeados de fotógrafos y camarógrafos, todos los cuerpos fueron descubiertos alrededor de las 7 de la mañana. Según expresó en una transmisión en vivo el activista Raull Santiago, la exhibición fue solicitada por las familias para mostrar el estado en que fueron encontradas las víctimas.
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La acción, dirigida contra células del Comando Vermelho (Comando Rojo), incluyó enfrentamientos en múltiples favelas y el despliegue de vehículos blindados. Sin embargo, según relató el periodista Lucas Rocha a C5N, “no hubo motivos claros para realizar los operativos en esos barrios” y advirtió que "fue una operación desastrosa del gobierno de Río de Janeiro".
"Operativos como este nunca traen éxitos. No es exitoso tener esta cantidad de muertos, que todavía no se saben quiénes son. Ya pasó en varias oportunidades que decían que habían matado a narcos y cuando los fuimos a ver eran civiles", agregó el periodista.
La magnitud del operativo generó un éxodo temprano de trabajadores y un clima de temor generalizado. "La población tiene miedo de salir a las calles. Las personas salieron más temprano de sus trabajos y volvieron a sus casas porque no se sabe qué puede pasar en las próximas horas y días"”, relató Rocha.