Otro argentino es buscado desesperadamente por su familia en Colombia tras el devastador terremoto que afectó a la zona: se trata de Gonzalo Galván, un psicólogo oriundo de Las Heras, Santa Cruz, que reside en aquel país y perdió contacto con su familia tras el sismo de magnitud 7,4 que sacudió el país y dejó un saldo de más de 200 víctimas hasta el momento.
Tras la aparición de Carlos Luis Cáceres, un sanjuanino de 69 años radicado en Colombia que se encontraba desaparecido desde el lunes, otro compatriota es buscado intensamente. Galván cuenta con una destacada trayectoria internacional como psicólogo clínico, investigador y director académico, especializándose en áreas de alta complejidad como el tratamiento de adicciones y el trauma. Sin embargo, al momento del desastre natural no trascendieron detalles sobre su ubicación exacta, lo que ha dificultado las tareas de localización en las áreas más golpeadas.
Ante la imposibilidad de establecer contacto, sus familiares y amigos iniciaron una intensa campaña a través de las redes sociales para intentar obtener cualquier información sobre su paradero. La búsqueda se ha viralizado rápidamente en el país, especialmente en la provincia de Santa Cruz, donde su familia espera desesperadamente una señal que confirme su bienestar.
En el marco de la emergencia, se ha informado que equipos de asistencia internacional, incluyendo rescatistas cordobeses, se desplazan hacia Colombia para colaborar en la búsqueda de personas desaparecidas tras el sismo. El país vecino es particularmente vulnerable a estos fenómenos debido a su ubicación geográfica, lo que ha generado una alerta roja hospitalaria en las regiones más castigadas. Los operativos de rescate continúan trabajando contra reloj entre los escombros para hallar sobrevivientes.
A pesar del panorama crítico, la esperanza se mantiene viva tras conocerse que otros dos argentinos, Carlos Cáceres y Carlos Richetti, fueron localizados este martes. Ambos residen en Pereira, una de las zonas con mayores daños, y habían sido reportados como desaparecidos en las horas posteriores al temblor.