Tras imponerse en la primera vuelta con el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, consolidó en pocos días el respaldo de casi todo el denominado "Centrão". En las últimas horas, las formaciones de derecha Republicanos y Novo hicieron oficial su adhesión a la candidatura del aspirante opositor.
La incorporación de Republicanos -fuerza a la que pertenece el reelecto gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas- fue anunciada por su presidente, Marcos Pereira, al señalar que "el pueblo quiere esperanza de nuevo". Por su parte, el partido Novo formalizó su alineación con el apoyo de su bancada federal y del gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema. A estos partidos se suma la adhesión del conservador Ronaldo Caiado, exgobernador de Goiás, articulando un frente amplio de centroderecha que busca unificar el caudal electoral opositor.
Tarcísio de Freitas, reelecto gobernador de San Pablo, el senador Alan Rick y Flávio Bolsonaro.
Tras declararse neutral en primera vuelta para evitar divisiones internas y proteger a sus candidatos regionales, Republicanos habilitó revisar esa postura de cara al balotaje. En la misma línea, otros partidos del Centrão, como la Federación União Progressista, también optaron inicialmente por la neutralidad, aunque varios de sus principales dirigentes terminaron inclinándose por respaldar a Bolsonaro en la segunda vuelta.
En contraste, la campaña de Lula da Silva enfrenta dificultades para extender su base de alianzas más allá de la coalición progresista original con la que compitió en el primer turno. El mandatario, que admitió que esperaba definir la elección en primera vuelta, sufrió una baja respecto a los números obtenidos en los comicios de 2022. Pese al impulso de los nuevos respaldos a favor de Bolsonaro, la suma directa de los partidos no le garantiza la mayoría absoluta por sí sola, por lo que la disputa se concentrará en captar el 5,36% de votos dispersos y movilizar al 21,08% de electores que se abstuvieron.
Con el respaldo legislativo en alza, Flávio Bolsonaro comenzó a trazar las prioridades de un eventual gobierno, adelantando que impulsará reformas constitucionales aprovechando la mayoría opositora en el Congreso. Entre sus iniciativas prioritarias destacan modificaciones al Poder Judicial y al Supremo Tribunal Federal, la reducción de la edad de imputabilidad penal, la eliminación de la reelección presidencial y cambios en el esquema tributario para rebajar impuestos sobre la masa salarial.