Uno de los inconvenientes más comunes a la hora de limpiar es cómo quitarle las manchas amarillas a las almohadas. Sin embargo, hay un método simple para hacerle frente a este problema, y que puede realizarse de dos maneras diferentes: ambas son muy efectivas, y tan solo necesitan tres productos que en cualquier hogar debe haber.
Hay distintos motivos por los cuales se pueden poner amarillentas con el tiempo. Uno de ellos es la humedad y la propia transpiración de las personas, mientras que el uso de aceites naturales de la piel y el cabello, y productos tales como lociones y cremas aplicadas antes de dormir también contribuyen.
Pero el color no es el único problema en sí mismo de estas manchas. Por un lado, es probable que si no se lava, la almohada adquiera un olor desagradable; y por otro lado, suciedad, polvo, células dérmicas muertas y pequeños bichos, como arañas o ácaros, son algunas de las cosas que se alojan allí y que pueden producir acné o alergias.
almohada cama pexels-max-rahubovskiy-6434634.jpg
Dos trucos para dejar tus almohadas blancas y relucientes.
Pexels
El truco para eliminar las manchas amarillas de las almohadas
Sin embargo, hay dos soluciones muy simples para limpiarlas, que no conllevan un gran gasto de dinero, energía física ni tiempo, y que suelen ser utilizadas, por ejemplo, en los hoteles.
Materiales
- Vinagre, bicarbonato de sodio y agua oxigenada
- Agua, detergente y una esponja
Procedimiento
Para el primer caso, se debe echar un poco de agua oxigenada sobre la almohada y dejarla reposar por unos minutos. Luego, colocar una mezcla de bicarbonato de sodio y vinagre. Y por último, lavar la almohada en el lavarropas.
Para el segundo caso, mezclar agua y detergente en un recipiente, mojar las manchas con dicha solución y fregar con una esponja. Una vez terminado, escurrir y dejar secar para verificar que efectivamente se hayan quitado las zonas amarillas.
agua esponja pexels-karolina-grabowska-4239112
Frotar con una esponja con agua y detergente es uno de los métodos que puede funcionar.
En ambos procedimientos es recomendable pasarle la aspiradora a la almohada para sacarle los ácaros y el polvo. También, tomar ciertas precauciones previas al lavado, ya que ciertos rellenos no son sumergibles en agua. Para ello, es necesario leer la etiqueta, que tendrá las indicaciones de limpieza, y en todo caso, acudir a algún especialista.
Algunas tienen rellenos que no se pueden sumergir en agua o puede que sus fundas sean de un material delicado. Para conocer estos detalles, se recomienda leer con atención la etiqueta que suele llevar con indicaciones de limpieza. En esos casos concretos, se recomienda llevarlo a un especialista que pueda sacar las manchas. Puede que cueste más dinero, pero se asegurará que no se arruine este elemento que se utiliza todas las noches.
Consejos para que las almohadas no se pongan amarillas
- Bañarse antes de ir a la cama.
- Acostarse con el cabello seco.
- Lavar las sábanas una vez por semana y renovarlas cada un año.
- Ventilar la habitación.