Rincón italiano en Buenos Aires: dónde se encuentra "La Toscana" argentina y por qué se la llama así

Un rincón oculto, lleno de historia y tradición vecinal, que se convirtió en uno de los secretos mejor guardados de la ciudad porteña.

  • Se encuentra en Villa Santa Rita, uno de los barrios menos turísticos y más tranquilos de la ciudad.
  • Su calle empedrada y casas bajas de 1900 evocan a los pueblos italianos.
  • Los vecinos mantienen tradiciones colectivas y cuidan el pasaje para preservar su esencia.
  • Fue declarado sitio de interés turístico por su valor histórico y arquitectónico.

Rincón italiano en Buenos Aires: ¿dónde se encuentra "La Toscana" argentina y por qué se la llama así? Se trata de un paisaje urbano tan pintoresco que logra transportar a quien lo recorre a las callecitas de pueblos europeos.

Cada 8 de diciembre, los vecinos se reúnen para colocar un arbolito navideño comunitario, que decoran entre todos con luces y guirnaldas. También existe una biblioteca al paso donde cualquiera puede "llevar un libro y dejar otro", una iniciativa simple que impulsa el intercambio cultural y el sentido de hogar compartido. Asimismo, la belleza del pasaje no solo se mantiene por su arquitectura. También existe una fuerte identidad comunitaria. En 2011, los vecinos se organizaron para impedir la construcción de tres torres que hubieran cambiado de manera irreversible el perfil del lugar.

El pasaje lleva el nombre del marino inglés Guillermo Enrique Granville, quien luchó en la Guerra de la Independencia Argentina y en la Guerra del Brasil. Su labor fue tan reconocida que la Armada Argentina bautizó dos buques en su honor.

Pasaje porteño

Cómo es el pasaje de Buenos Aires que es conocido como "La Toscana" argentina

En el corazón de Villa Santa Rita, uno de los barrios más discretos de la Ciudad de Buenos Aires, existe un pasaje que sorprende a quienes lo descubren. Se trata del Pasaje Guillermo Enrique Granville, un rincón empedrado y rodeado de vegetación que muchos vecinos conocen como "La Toscana" argentina. Su atmósfera cálida, sus casas bajas de estilo antiguo y las enredaderas que trepan por las paredes evocan una escena que parece salida de una postal italiana.

Con solo 60 metros de largo, este pasaje peatonal se destaca por su camino empedrado, sus faroles antiguos y la presencia de árboles y plantas aromáticas como limoneros, higueras, jazmines y damas de noche. A ambos lados se levantan 14 casas bajas construidas a comienzos del siglo XX, muchas de ellas construidas por inmigrantes italianos.

También se conecta con otro pequeño pasaje empedrado del barrio, lo que refuerza la sensación de estar frente a un enclave secreto. Debido a su valor histórico y estético, fue declarado “sitio de interés turístico”. Las propiedades en esta zona son muy codiciadas. Las pocas que salen a la venta alcanzan valores cercanos a u$s 2035 por metro cuadrado.

TEMAS RELACIONADOS