La cantina que nació en Saavedra y llegó a Villa Urquiza sin perder su espíritu de barrio

Con una primera sede consolidada en Saavedra y una segunda sucursal en Villa Urquiza, Del Río Cantina mantiene su propuesta de cocina italiana y espíritu de bodegón, con platos abundantes, pastas caseras y una carta que suma nuevas opciones para distintos momentos del día.

Del Río Cantina nació en Saavedra, a cuadras del parque, y, tras consolidarse en el barrio, sumó una segunda sede en Villa Urquiza, donde mantiene la identidad que caracteriza al proyecto en un formato más acotado y cercano. La nueva esquina conserva la estética de cantina, con madera y manteles cuadriculados, y suma un deck cubierto con calefacción. En ambas sedes, la carta mantiene el foco en platos abundantes, clásicos de bodegón y una cocina de impronta italiana. Entradas para compartir, pescados, minutas, pastas caseras y postres invitan a prolongar la sobremesa.

Qué pedir en Del Río Cantina

Entre las entradas, las rabas a la romana con salsa tártara son una opción clásica, con un rebozado dorado y crocante, mientras que la tortilla de papa y cebolla con alioli lleva a la mesa uno de esos sabores bien caseros que funcionan para compartir.

En la sección de pescados, el filet a la romana con puré de papas combina el pescado rebozado con una guarnición cremosa, mientras que el truchón grillado con vegetales de estación al horno propone una alternativa más liviana, con el producto como protagonista.

Entre las minutas, las albóndigas a la italiana con puré de papas recuperan el perfil más casero de la cocina de bodegón. La milanesa de la nona, con papas noisette, crema, espinaca y queso fundido —plato recientemente agregado al menú— lleva ese espíritu a una versión más contundente.

Las pastas también se suman al repertorio de la casa: canelones de verdura, ricota y muzzarella a la Rossini, gratinados, y los ñoquis con ragú bolognese. Entre los arroces, el risotto de calabaza y hongos ofrece una combinación cremosa y de perfil vegetal.

El tramo dulce recupera clásicos como el panqueque de manzana quemado al rhum, servido con una bocha de helado, y la crème brûlée, de superficie crocante y corazón cremoso, mientras que la Copa Del Río reúne brownie, dulce de leche, helado de banana, merengue, banana, salted caramel y nueces en un postre pensado para compartir. La propuesta se completa con vinos, cócteles y mocktails, que acompañan los distintos momentos de una comida que mantiene el espíritu de cantina de barrio.

Con su segunda sede en Villa Urquiza, Del Río Cantina amplía su recorrido por Buenos Aires sin dejar atrás el espíritu con el que nació en Saavedra: una cocina de sabores reconocibles, porciones generosas y una forma de entender la cantina como lugar de encuentro. Dos barrios, dos espacios y una misma propuesta que sigue apostando por sentarse a la mesa y comer bien.

Dónde queda Del Río Cantina

El primer local se encuentra en el boulevard de la Avenida García del Río 2957, a dos cuadras del emblemático Parque Saavedra; el segundo, en Villa Urquiza, en Av. Congreso 5702.

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