Es muy habitual que a la mayoría de los perros les cueste gestionar el momento de salir a la calle y que el momento de ponerle el pretal, abrir la puerta y salir al paseo sea un descontrol tanto para el perro como para la persona.
Es muy habitual que a la mayoría de los perros les cueste gestionar el momento de salir a la calle y que el momento de ponerle el pretal, abrir la puerta y salir al paseo sea un descontrol tanto para el perro como para la persona.
Por eso, esta semana en C5N Mascotas te enseñamos en tres simples pasos cómo enseñarle a nuestro perro a salir a la calle.
Primer paso: enseñarle a sentarse y empezar a practicar el ejercicio cerca de la puerta. Le vamos a comer la comida por encima de su hocico hasta que baje la cola y la apoye en el piso. Una vez que lo haga, le vamos a decir “muy bien” y le vamos a dar el premio. Una vez que el perro comprende y aprende a sentarse solo, vamos a empezar a practicar cerca de la puerta de entrada. El objetivo es que el perro se acostumbre a sentarse estando al lado de la puerta. Repetimos el ejercicio hasta que se siente todas las veces que le pedimos.
Segundo paso: sumar un estímulo que seguramente a tu perro le genere ansiedad, que es el ruido de llave en la puerta. Vamos a pedirle que se siente y meter la llave en la cerradura. Si el perro permanece sentado le vamos a decir “muy bien” y lo vamos a premiar. Si se mueve, le vamos a decir “no” y repetimos el ejercicio.
Una vez que logramos que el perro se queda sentado y quiero con el ruido de las llaves, lo que vamos a hacer es a abrir la puerta de forma progresiva. Si cuando la abrimos, se queda sentado, la cerramos y le decimos “muy bien” y le damos un premio. Si se mueve, le decimos que “no” y cerramos la puerta y volvemos a empezar.
Tercer paso: pedirle que se siente, abrir la puerta y salir. Tiene que entender que aunque nosotros salgamos por la puerta, él no se puede mover hasta que le demos la orden.
Vas a tener que tener mucha paciencia y es muy probable que lograr el objetivo final te lleve varios días de trabajo. Lo importante es que respetes los tiempos de tu perro y si le cuesta quedarse quieto y sentado con el ruido de las llaves, no pases al paso siguiente.
Es importante saber que trabajamos con estímulos que a tu perro le generen ansiedad, por eso vamos a respetar sus tiempos y tratar de hacer el trabajo lo más gradual y progresivo posible.
*Lule Domínguez, educadora canina, presenta C5N Mascotas.