El insomnio es uno de los problemas más comunes que sufren las personas, por lo cual se han probado diversas estrategias para poder combatir este tipo de dificultades. Desde algunas infusiones con hierbas naturales hasta medicamentos, muchos no logran conciliar el sueño con tanta facilidad. Afortunadamente, el yoga es una alternativa para resolver el inconveniente.
Se trata de una actividad tan versátil que cuenta con algunas posturas que sirven para relajar el cuerpo y la mente, y por ende permite dormirse más rápido. Así, representa una solución práctica y sencilla, ya que son asanas simples y que se combinan con técnicas de respiración.
Evitar el sedentarismo y realizar ejercicio físico, incluso en rutinas breves que se adapten a los horarios personales, ayuda a disminuir significativamente el riesgo de enfermedades, molestias físicas e incluso situaciones graves como la muerte prematura
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Son cada vez más las personas que practican yoga antes de dormir, para liberar tensiones acumuladas del día. Este tipo de prácticas reducen el estrés y la ansiedad, dos factores que inciden profundamente en la calidad del sueño.
Y dentro del yoga hay algunas posturas que se consideran restaurativas. La persona se mantiene durante varios minutos en una misma posición, a veces con apoyo de almohadones, y esta postura favorece la relajación profunda al activar el sistema nervioso parasimpático, responsable del descanso y la recuperación.