Las redes sociales están llenas de consejos para mantenerse joven y saludable, aunque muchas veces terminan cayendo en dietas extremas o rutinas de entrenamiento imposibles de sostener. Sin embargo, un experto en longevidad reveló que cinco hábitos simples son suficientes para cambiar la salud a cualquier edad.
El entrenador personal Ollie Thompson, fundador del sitio especializado en bienestar Welltolead, aseguró a The Independent que la clave no está en las rutinas intensas, sino en los cambios simples y consistentes que pueden mantenerse a lo largo del tiempo y generan un impacto positivo en la salud funcional.
"La capacidad de sentirse bien y mantenerse físicamente capacitado a los 60, 70 y 80 años no empieza cuando se llega a esa edad, sino a los 30, 40 y 50", afirmó. Según detalló, los resultados de estos cinco hábitos cruciales empiezan a sentirse desde el primer día y, al cabo de un año, la energía física y mental alcanza un nuevo máximo.
Adultos mayores haciendo ejercicio
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1. Distribuir el movimiento a lo largo del día
Caminar es una de las formas de actividad física más simples, completas y recomendadas por especialistas. Thompson señala que lo mejor no es fijar una meta de pasos por día, sino distribuir el movimiento a lo largo de toda la jornada. Esto permite obtener más beneficios para los músculos y articulaciones.
Estar sentado durante muchas horas seguidas puede provocar rigidez y molestias, por lo que Thompson recomienda levantarse al menos una vez cada 30 o 60 minutos. Una buena opción es hacer caminatas cortas después de cada comida para estimular la digestión y regular el azúcar en sangre.
2. Ingerir proteína y fibra en cada comida
Una alimentación balanceada que se enfoque en las proteínas y fibras puede mejorar los niveles de energía, composición corporal y salud a largo plazo, según señaló Thompson. Lo mejor es incluir una porción de proteína del tamaño de la palma de la mano en cada comida principal y acompañarla con vegetales, legumbres o cereales integrales.
3. Fortalecer las caderas y músculos posteriores
Pasar mucho tiempo sentado puede causar rigidez y aumentar el riesgo de lesiones en los músculos de la cadena posterior: glúteos, isquiotibiales y espalda baja, esenciales para mantener una buena postura. Thompson recomendó hacer ejercicios específicos como puentes de glúteos, levantamientos rumanos y sentadillas divididas, al menos una vez por semana.
Longevidad
Los especialistas aconsejan realizar ejercicios simples, accesibles y adaptados a cada etapa de la vida para fortalecer tanto la salud mental como la física.
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4. Hacer pausas activas
Durante los entrenamientos de fuerza, los momentos de descanso pueden aprovecharse para hacer estiramientos suaves o ejercicios de movilidad articular de baja intensidad, por ejemplo con rodillos de espuma. Thompson señaló que de esta manera se aprovechan mejor las sesiones.
5. Tener una rutina de sueño consistente
Mejorar la calidad del sueño tiene un impacto positivo en la energía, la recuperación muscular y el sistema inmunológico, según remarcó Thompson, incluso si no siempre es posible dormir ocho horas diarias. En este sentido, recomendó establecer una hora fija para despertarse, evitar las pantallas antes de ir a la cama y mantener el dormitorio oscuro, fresco y silencioso.