Esto le pasa al cuerpo si salís y tomás alcohol todos los fines de semana: tené cuidado
Aunque la mayoría de las personas piensa que tomar una vez a la semana no tiene consecuencias, lo cierto es que los efectos son acumulativos. Cuáles son los riesgos a largo plazo.
Los expertos advierten sobre los peligros de los "atracones" de alcohol.
Tomar alcohol en exceso, aunque solo sea un día a la semana, puede tener consecuencias negativas para la salud.
Un estudio señaló que el problema son los "atracones" de alcohol, es decir, tomar cinco o más copas seguidas en poco tiempo.
El alcohol tiene efectos acumulativos en el organismo que se ven a largo plazo.
Puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades como hígado graso, cirrosis, hipertensión y arritmias.
Salir a bailar, ir a una fiesta o juntarse con amigos en un bar son actividades típicas de los viernes o sábados, y es muy habitual tomar unos tragos o cervezas mientras disfrutamos la noche. Sin embargo, tomar alcohol todos los fines de semana puede tener consecuencias negativas para la salud.
Si bien no hay ningún problema con tomar una copa de vez en cuando, un estudio de la Universidad de Stanford descubrió que muchas personas que se consideran a sí mismas como "bebedores moderados" terminan dándose un "atracón" de alcohol el fin de semana, definido como cinco o más copas seguidas o en un corto período de tiempo.
Este consumo excesivo, por más que se produzca un solo día a la semana, tiene un efecto acumulativo en el organismo y aumenta el riesgo de sufrir distintas enfermedades en el largo plazo. Aunque no implica que exista un problema de alcoholismo, sí afecta a la salud.
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Qué le pasa al cuerpo si salís y tomás alcohol todos los fines de semana
Consumir alcohol todos los fines de semana puede provocar deshidratación, ya que funciona como un diurético: al ir más seguido al baño, el cuerpo pierde líquidos más rápidamente y pueden aparecer síntomas como fatiga o dolor de cabeza, sin mencionar la resaca a la mañana siguiente.
Además, el alcohol interfiere con las fases del sueño profundo, lo que genera un descanso más superficial y menos reparador. Por otro lado, suele contener una gran cantidad de calorías vacías que, si no se compensan con un estilo de vida saludable, pueden provocar un aumento de peso o problemas metabólicos.
A largo plazo, beber alcohol todos los fines de semana aumenta el riesgo de sufrir enfermedades graves como hígado graso, cirrosis, hipertensión y arritmias. También incrementa la probabilidad de desarrollar problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión.