Esto le pasa al cuerpo si no se elonga: empezá a hacerlo antes de que sea tarde
Estirar los músculos después de hacer ejercicio es clave, pero muchas personas lo omiten por falta de tiempo. Una rutina de 5 minutos es suficiente para evitar problemas y lesiones.
Estirar los músculos después de entrenar alivia tensiones y molestias.
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Elongar los músculos después de hacer actividad física ayuda a reducir el riesgo de lesiones.
También alivia molestias y mejora la flexibilidad de músculos y articulaciones.
No estirar correctamente puede provocar rigidez, tensiones y contracturas.
Los expertos recomiendan elongar por 5 a 10 minutos después de entrenar.
Hacer actividad física de manera regular es importante para la salud, pero también lo es sumar una buena rutina de elongación. Aunque muchas personas suelen omitirla por falta de tiempo, estirar los músculos antes y después de entrenar ayuda a aliviar molestias y reducir el riesgo de lesiones.
En los últimos años se ha hecho muy popular el stretching, una disciplina que consiste, justamente, en estirar los músculos y articulaciones para mejorar su movilidad y flexibilidad. Esto ayuda a preparar el cuerpo para el ejercicio y también facilita la recuperación.
Además, según un estudio de la Universidad Estatal de Florida, elongar ayuda a que los músculos utilicen el oxígeno de manera más eficiente y aumenta su rango de movimiento. Esto se debe a que estimula el crecimiento de los capilares que transportan sangre y otros nutrientes.
elongación
Qué le pasa al cuerpo si no se elonga
No elongar después de hacer actividad física aumenta el riesgo de que aparezcan lesiones como contracturas o rotura de las fibras musculares, lo que puede causar un intenso dolor. Además, la tensión en las fibras puede derivar en rigidez y en un acortamiento de los músculos.
Por otro lado, no estirar o hacerlo de manera correcta retrasa la eliminación del ácido láctico que se acumuló en los músculos durante el ejercicio, dificulta su recuperación y, al mantener el aumento de tono muscular, tiene efectos negativos sobre la flexibilidad.
Esto, a su vez, interfiere con las actividades de la vida diaria, ya que los músculos continúan tensos, doloridos y con molestias recurrentes, al mismo tiempo que disminuye la flexibilidad de las articulaciones. La tensión prolongada también puede acelerar el desgaste de los tejidos y provocar inflamación o tendinitis.
Los especialistas recomiendan hacer una rutina de estiramientos de 5 a 10 minutos después de entrenar. Deben estirarse todos los músculos que se hayan trabajado durante la actividad física y mantener cada posición de 20 a 30 segundos, sin rebotar y sin forzar el rango de movimiento.