¿Es bueno humanizar a tu gato?

Sobreproteger a nuestras mascotas o proyectar necesidades humanas en ellos puede tener distintas consecuencias. Qué significa "humanizar" a los gatos y en qué casos sucede.

¿Es bueno o es malo humanizar a nuestros compañeros felinos? En primer lugar, podemos decir que estamos "humanizando" a un animal cuando le creamos necesidades humanas que realmente no tiene.

Podemos partir de la base de que todos vivimos en una sociedad humanizada, es decir, hecha a medida de las necesidades de los seres humanos. Teniendo en cuenta que incluso nuestras mascotas viven en esa sociedad, es lógico que reciban estímulos que son indudablemente humanos.

Por ejemplo, tu gato vive en tu casa, no en la naturaleza: convive con tus cosas, duerme en su camita o en tu sillón, pero entendemos que eso no le supone ningún tipo de problema o estrés emocional. Él puede crecer y desarrollarse de manera saludable aún viviendo en ese ambiente.

La clave está en que te preguntes: ¿esto lo hago porque mi gato lo necesita o porque yo lo necesito? Por ejemplo, ¿qué sucede cuando los vestimos? Un gato no está preparado para llevar puesta ropa o accesorios humanos de ninguna manera. Esto les genera muchísimo estrés y sabemos lo grave que puede ser en los gatos, que muchas veces se terminan enfermando.

Los límites están, quizás, en los perros. Tampoco está bueno que vistas a tu perro cuando sale a pasear sin motivo, pero entendemos que si hace mucho frío o estás intentando prevenir que se enferme, en ese caso es mejor ponerle una capita que lo proteja. Le estamos dando una solución humana a un problema animal. Ojo: eso no quiere decir que lo vistas como un modelo de pasarela cuando salen a la plaza.

Ser extremadamente sobreprotector con nuestros gatos, pensando que nos necesitan como si fueran bebés humanos, puede generarles problemas como la ansiedad por separación, que posteriormente trae como consecuencia problemas físicos graves.

Ponerle fundas en las uñas a los gatos también es un problema. No les trae ningún beneficio, solamente beneficia a los muebles. El gato va a estar estresado y frustrado porque va a intentar marcar con sus uñas sin éxito. Es mejor darle a tu gato una alternativa sana para que marque con sus uñas sin que te moleste, como un rascador.

Sucede lo mismo con el baño. Bañar a tu gato si tiene algún problema de salud que lo requiera, como hongos o problemas en su piel, es algo que atiende a sus necesidades. Bañarlo porque querés que huela a shampú de rosas no es una necesidad de él, sino tuya, y le puede generar problemas de distinto tipo, tanto en su piel como, nuevamente, en su nivel de estrés.

Hay algunos elementos de la domesticación que les han sido beneficiosos a los gatos. El hecho de que vivan en una casa los aleja de los peligros de la calle y extiende su expectativa de vida. Que los llevemos al veterinario de manera regular tal vez les genere estrés, pero lo hacemos para solucionar o incluso evitar problemas de salud.

Lo mismo sucede con la castración. Más allá de los beneficios que nos traiga a nosotros los humanos, por ejemplo el evitar que marque la casa con orina porque está en celo, es cierto que les evita a los gatos problemas serios que se desarrollan con el tiempo.

Lo importante es ser conscientes de nuestras actitudes y siempre preguntarnos: ¿mi gato necesita esto? Si la respuesta es sí, adelante. Pero si no estás tan seguro, o te genera dudas, estate atento de no estar proyectando tus propias necesidades en tu compañero animal.

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