El truco definitivo para limpiar las frutillas y evitar enfermedades

El método perfecto para lavar de forma correcta esta fruta de forma fácil y rápida para no tener posibles problemas de salud.

Controlar la calidad y el estado de los alimentos es igual de fundamental que comer sano y variado. Y, en ese sentido, es imprescindible procurar lavar de forma correcta las frutas y vegetales antes de comerlos para eliminar bacterias y evitar complicaciones de salud. Por caso, una que suele traer confusiones a la hora de limpiarla es la frutilla.

Las frutillas, que tiene su apogeo en invierno ya que suelen plantarse entre febrero y marzo, y sus frutos comienzan a aparecer a los 60 días posteriores aproximadamente, es una de las más elegidas debido a su riquísimo sabor pero también a la variedad de formas que tiene para comerse: solas, con azúcar, con crema, en batidos o licuados, con yogur o en tortas.

Además, son ricas en hidratos de carbono (7%), incluyendo fructosa, xilitol y glucosa, y tienen un alto contenido de fibra (2,2%), lo que las hace ideales para dietas de adelgazamiento, y destacan por su contenido en vitamina C.

Sin embargo, estas pueden absorber fácilmente pesticidas y bacterias debido a su textura porosa similar a la de una esponja, por lo que es imprescindible limpiarlas correctamente antes de comerlas. A continuación, el truco perfecto.

MUJER CON FRUTILLAS
Las frutillas son ricas en vitamina C.

Las frutillas son ricas en vitamina C.

Cómo limpiar las frutillas y evitar enfermedades

Materiales

  • Agua
  • Vinagre o sal

Procedimiento

Seguir esta serie de pasos para una correcta limpieza de las frutillas:

  1. Mezclar agua y vinagre, con una proporción de cuatro partes de agua por una de vinagre
  2. Sumergir las frutillas en la solución por cinco minutos
  3. Enjuagarlas con agua fría y secarlas
JUGO FRUTILLAS
Hacer jugo de frutillas, una opción rica, saludable y refrescante.

Hacer jugo de frutillas, una opción rica, saludable y refrescante.

Otra opción es utilizar sal, que también elimina larvas. En este caso:

  1. Disolver dos cucharadas y media de sal en ocho tazas de agua tibia
  2. Sumergir las frutillas en la solución por cinco minutos
  3. Enjuagar y secar