En las encantadoras calles de Buenos Aires, donde la gastronomía se fusiona con la cultura, emerge El Progreso, un bodegón único que captó la atención y el apetito de locales y visitantes por igual.
Lejos de la ostentación, este lugar conquistó paladares con porciones generosas y un sabor que va más allá de lo convencional.
En las encantadoras calles de Buenos Aires, donde la gastronomía se fusiona con la cultura, emerge El Progreso, un bodegón único que captó la atención y el apetito de locales y visitantes por igual.
Se trata de un modesto rincón gastronómico con expectativas culinarias muy buenas y que ofrece milanesas que desafían la norma, alcanzando dimensiones kilométricas.
Este establecimiento, alejado de los lujosos restaurantes de la ciudad, logró destacar no solo por sus porciones generosas, sino también por la calidad y sabor que convirtieron sus milanesas en una verdadera experiencia gastronómica.
Enclavada en el centro de la Ciudad, el bodegón El Progreso Restaurante Parrilla se encuentra en Sarmiento 1334, lugar que albergó a presidentes emblemáticos como Manuel Quintana, Roque Sáenz Peña y Marcelo T. de Alvear.
Las berenjenas al escabeche con pancitos tostados son la elección perfecta como entrada y que preparan el paladar para la gran estrella de la casa: las milanesas.
Estas son legendarias y se sirven en porciones generosas que pueden satisfacer a tres comensales con una sola fuente. Entre las opciones más reconocidas se encuentran:
Para quienes no viven en la zona, el auto no es una buena opción ya que en las cuadras aledañas no se puede estacionar. Por este motivo, la mejor opción será el transporte público. Líneas cercanas: 24, 105 y 146.