Existen distintos puntos de Turismo muy interesantes en CABA
El flotario ofrece sesiones de aislamiento sensorial para relajación profunda. La experiencia dura aproximadamente una hora.
Se realiza en cápsulas con agua y sal de Epsom que permite flotar sin esfuerzo. Se puede elegir entre cápsula abierta o cerrada.
El usuario puede controlar música e iluminación durante la sesión. El objetivo principal es reducir estrés y tensiones a través de la sensación de flotar sin peso corporal.
Es una actividad recomendada para quienes buscan probar nuevas formas de relajación.
La búsqueda de experiencias de relajación profunda suma una nueva tendencia de Turismo en la Ciudad de Buenos Aires, donde un innovador espacio dedicado a la flotación sensorial propone una desconexión total del ritmo cotidiano. Se trata de un flotario que ofrece sesiones en cápsulas especialmente diseñadas para aislar al cuerpo y la mente de estímulos externos, permitiendo alcanzar un estado de descanso y relajación que muchos describen como único.
Este tipo de terapia consiste en flotar en agua con alta concentración de sales minerales a temperatura corporal, lo que genera la sensación de ingravidez y reduce al mínimo el esfuerzo físico. La experiencia, cada vez más popular en grandes ciudades del mundo, apunta a disminuir el estrés, mejorar el descanso y favorecer la recuperación muscular, atrayendo tanto a deportistas como a personas que buscan aliviar tensiones acumuladas por la rutina diaria.
Cómo es el flotario que podés visitar en Buenos Aires y de qué se trata
Flotario Buenos Aires - Turismo
El centro Flotario Zero Gravite - Bucarelli 1658 ofrece sesiones de flotación terapéutica o aislamiento sensorial que buscan generar una relajación profunda. La propuesta consiste en permanecer durante una hora dentro de una cápsula con agua cargada de sal de Epsom, lo que permite que el cuerpo flote de forma natural y sin esfuerzo físico.
Los usuarios pueden optar por cápsulas abiertas o cerradas según su comodidad, aunque ambas alternativas persiguen el mismo objetivo: lograr un estado de desconexión y descanso mental. Durante la sesión, cada persona puede ajustar la música, controlar la iluminación desde el interior y simplemente relajarse mientras el cuerpo permanece suspendido en el agua durante 60 minutos.
Se trata de una experiencia distinta, ideal para quienes buscan aliviar tensiones y desconectarse del ritmo cotidiano, y que muchos recomiendan probar al menos una vez. De hecho, la idea puede resultar familiar para algunos, ya que una escena similar aparece en la serie Los Simpson, cuando los personajes experimentan una situación comparable en cápsulas de flotación.