Un profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, Amy Edmondson, especialista en seguridad psicológica en el trabajo, reveló las tres señales que indican que tu jefe podría ser un narcisista y que deberías considerar cambiar de empleo. Según Edmondson, el narcisismo en los líderes genera entornos tóxicos, lo que afecta no solo la productividad, sino también la salud mental de los empleados.
En palabras de este profesional dice que la esencia de ser narcisista es que te preocupás por vos mismo, estás para vos mismo y estás menos orientado hacia los demás. Estos superiores suelen ser buenos para llegar a posiciones de poder, pero fallan como líderes efectivos. A continuación, detallamos las tres principales señales que podrían alertarte de que estás bajo el mando de una persona narcisista.
Qué debés identificar en tu jefe y cambiar de trabajo según Harvard
Se atribuyen todo el mérito y desvían la culpa
Una de las características más comunes de los jefes narcisistas es su habilidad para atribuirse el mérito de los éxitos y desviar la culpa cuando algo sale mal. “Los jefes narcisistas tienden a atribuirse el mérito de las cosas que salen bien y a eludir la culpa por las que no”, afirma Edmondson. Esto significa que, aunque un equipo logre grandes resultados, el esta persona que está al mando no dará reconocimiento individual a los miembros del equipo.
Edmondson explica que estos jefes suelen dar agradecimientos generales, pero sin profundizar en quién hizo qué. “Te das cuenta de que agradecen al equipo, pero no de una manera específica. No pasa mucho tiempo hasta que te das cuenta de que lo que realmente importa son ellos mismos”, añade.
Además, según el psicólogo clínico Dr. Ramani Durvasula, especialista en personalidades narcisistas, estos jefes se sienten amenazados por el talento de sus empleados y, en lugar de impulsarlos, tratan de opacar su brillo. “Un jefe narcisista no solo se siente amenazado por un empleado talentoso, sino que lo retiene para que no tenga oportunidades que lo superen”, comenta Durvasula.
No escuchan
Aunque un buen líder debe comunicarse de manera clara y efectiva, los jefes narcisistas tienden a monopolizar las conversaciones. “Es natural que los gerentes deban explicar, enseñar y aclarar, pero no es saludable cuando son ellos quienes hablan todo el tiempo y no escuchan a los demás”, explica Edmondson.
Estos jefes suelen minimizar las opiniones y contribuciones de sus subordinados, creyendo que solo sus ideas son valiosas. “No parecen estar escuchando ni aprendiendo de los demás”, enfatiza Edmondson. Este comportamiento termina desmotivando a los empleados, ya que sienten que su aporte no es tomado en cuenta, lo que a largo plazo genera una desconexión dentro del equipo.
Exigen constantemente admiración
Los jefes narcisistas tienen una necesidad constante de ser admirados y halagados. Cualquier tipo de reconocimiento que no se centre en ellos puede ser visto como una amenaza. “Los elogios a un colega son percibidos como un ataque personal por un narcisista”, asegura Edmondson. Para estos jefes, la admiración debe ser dirigida exclusivamente a ellos, lo que los lleva a socavar a sus propios empleados para no perder protagonismo.
Edmondson destaca que esto resulta perjudicial no solo para la dinámica laboral, sino también para el desarrollo personal de los empleados. “Si alguien de tu equipo está haciendo un gran trabajo, me parece natural mostrarle mi agradecimiento. Pero un narcisista no lo ve de esa manera. Es una oportunidad perdida para ellos”, señala.
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