Cuál es la historia de Abraham Shakespeare, el millonario que alcanzó su fortuna de un día para el otro pero terminó en la pobreza

Ganó la lotería gracias a un ticket que le compró un compañero de trabajo poco tiempo después de salir de la cárcel. Este milagro terminó haciéndole vivir una vida intensa que finalizó en un confuso episodio.

En poco tiempo, Abraham Shakespeare vivió una transformación radical en su vida. Pasó de vivir en la precariedad a ganar la lotería poco tiempo después de salir de la cárcel por delitos menores, llevarse 17 millones de dólares en 2006 y morir asesinado en 2009.

Apenas poco tiempo después de hacerse millonario, apareció muerto, enterrado bajo un bloque de cemento en la casa de una supuesta amiga. Su trágico final muestra la dificultad a la hora de sobrellevar un escenario para el que no estaba preparado ni recibió el apoyo necesario para manejar su nuevo estatus, mientras día a día le surgían problemas.

ABRAHAM SHAKESPEARE

Cómo fue la historia de Abraham Shakespeare, quien llegó a ser millonario pero perdió toda su fortuna

Abraham Shakespeare, nacido y criado en Polk County, Florida, tuvo una vida plagada de problemas desde temprana edad. A los 13 años, fue arrestado por robar en una tienda y pasó varios años en un reformatorio. En la década siguiente, fue detenido en múltiples ocasiones por diversos delitos, incluyendo agresión a su novia, lo que lo llevó nuevamente a la cárcel.

Tras ser liberado en 1995, se dedicó a realizar diversos trabajos, desde recolector de basura hasta lavaplatos, pero tenía dificultad para mantener un empleo estable. En sus propias palabras, un día se despertó con algo de dinero en el bolsillo y decidió que no quería trabajar más.

En noviembre de 2006, a Shakespeare le llegó un shock de suerte cuando, al comprar dos boletos de lotería, terminó ganando un premio de 17 millones de dólares. Esta repentina riqueza lo transformó en una especie de "Santa Claus" local, regalando y prestando dinero a familiares, amigos y hasta desconocidos. Sin embargo, esta generosidad desmedida, junto con los numerosos problemas legales que enfrentó, terminaron por disipar rápidamente su fortuna.

Shakespeare se vio inmerso en una serie de demandas y procesos judiciales, como la de un hombre que afirmaba que el boleto ganador le pertenecía. Se trataba del camionero que acompañaba en el trabajo que estaba realizando cuando ganó la lotería. Resulta que el devenido millonario le había pedido que le compre dos tickets de ese juego, por lo que quien realizó la compra reclamó que le pertenecía la ganancia.

Además, mujeres que se involucraron con él lo demandaron por diversos motivos, desde supuestas promesas incumplidas hasta la paternidad de un hijo. Estos problemas legales y la falta de control sobre sus finanzas lo llevaron a una situación cada vez más precaria, hasta que finalmente fue asesinado en 2009.

Apareció muerto bajo un bloque de cemento detrás de la casa de una amiga. Esto sucedió en la ciudad del Plant City, del condado de Hillsborough, costa oeste de Florida (EEUU). La mujer, Dorice "DeeDee" Moore, fue descripta por la Policía como una "artista del embauque", pero afirma que no lo mató. Aún así, la acusaron por haber ayudado a esconder el cadáver.