Los museos distintos que son imperdibles para aquellos amantes del Turismo histórico
La Fragata Sarmiento fue construida en 1897 y se consideró en su momento una de las naves más modernas del mundo por su tecnología y diseño.
El nombre del buque fue elegido para honrar a Domingo Faustino Sarmiento, quien fundó la Escuela Naval Argentina.
Su diseño exterior impresiona por sus tres mástiles y un mascarón de proa que lleva la imagen de la República Argentina.
El barco representó a la nación en hitos históricos globales, como la coronación del rey Eduardo VII en el Reino Unido.
Buenos Aires sigue consolidándose como un faro cultural en la región, y entre sus tesoros más preciados se encuentra un museo marítimo que ofrece una experiencia única: la posibilidad de explorar la historia naval argentina a bordo de una embarcación real. Este espacio no es un edificio tradicional, sino un buque histórico que ha sido preservado y transformado en museo, permitiendo a los visitantes recorrer sus cubiertas, camarotes y salas de máquinas como actividad de Turismo distinta.
Este museo marítimo se ha convertido en la escapada familiar por excelencia. Imaginate la emoción de los más pequeños al caminar por la cubierta de un barco que dio la vuelta al mundo o al descubrir cómo vivían los marinos en alta mar hace más de un siglo. Más allá de su valor histórico, el museo ha actualizado sus propuestas en este marzo de 2026 con exhibiciones interactivas y visitas guiadas nocturnas.
Cómo es el museo de la Fragata Sarmiento de Buenos Aires
-Fragata Sarmiento - Buenos Aires - Turismo
La Fragata Presidente Sarmiento se erige como uno de los atractivos culturales más fascinantes. Botada a finales del siglo XIX, este buque fue un prodigio de la ingeniería de su tiempo, destacando por su robusto casco de acero revestido en madera y cobre.
Su nombre rinde homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, impulsor de la formación naval en el país, y su estructura conserva la majestuosidad de sus tres mástiles y su emblemático mascarón de proa, que representa la efigie de la República.
A lo largo de su activa vida operativa, la fragata cumplió un rol fundamental como embajadora de los mares, completando casi cuarenta misiones alrededor del planeta antes de pasar a funciones de entrenamiento en territorio nacional. Tras su retiro del servicio activo en 1961, su incalculable valor histórico fue reconocido oficialmente al ser declarada Monumento Histórico Nacional.
Hoy, convertida en museo, la nave testimonia su participación en eventos de relevancia mundial, desde coronaciones reales hasta hitos de la ingeniería como la apertura del Canal de Panamá, consolidándose como un paseo educativo imperdible en el puerto porteño durante este 2026.