Cómo saber si tengo que adoptar otro gato

Son animales más sociables de lo que la gente cree, pero no todos reaccionarán de la misma manera ante la llegada de un nuevo compañero. Qué rasgos hay que tener en cuenta.

¿Tenés un gato viviendo con vos en casa y andás con ganas de adoptar otro? ¿Creés que le vendría bien la compañía? Acá te vamos a compartir un par de cosas a analizar y tener en cuenta si este es tu caso.

Para empezar, los gatos son animales más sociables de lo que la gente cree. Observando atentamente el lenguaje corporal de un gato podemos darnos cuenta si tiene tendencia social, si tiene buen carácter y si es más o menos probable que se lleve bien con otros gatos. Hay cinco grandes rasgos en los que podés fijarte para saber esto.

  1. Inquietud. Los gatos que son inquietos suelen manifestar timidez, ansiedad y tender a estar un poco escondidos. Estos rasgos se muestran no solo en presencia de otros gatos, sino también de personas. Por ejemplo, si tu gato se esconde siempre de tus visitas, estamos hablando de un gato inquieto. Si tu gato es inquieto y vas a meter a otro a convivir con él, paciencia, porque es probable que el proceso sea lento ya que no suele tolerar muy bien los cambios que se dan en su entorno. No es el mejor candidato para una introducción rápida con su nuevo compañero.
  2. Espontaneidad o impulsividad. Gatos con esta característica suelen reaccionar de forma diferente ante los mismos estímulos. Por ejemplo, un día se acerca a recibir sin problemas una persona nueva en casa y al día siguiente sale corriendo. Esto quiere decir que no podemos predecir cómo va a reaccionar delante de otro compañero gatuno. Esto también suele ser indicativo de un poco de estrés. En este caso, primero hay que solucionar la causa de ese estrés para que, una vez más tranquilo y relajado, puedas ver cuál es su verdadero carácter. Así vas a poder darte cuenta si puede convivir con un nuevo compañero o no. No recomendamos que le traigas un amigo nuevo sin solucionar esta situación, ya que solo vas a lograr que la pase peor.
  3. Amigabilidad. Básicamente, gatos amigables que se dejan tocar por personas y no suelen esconderse, y si lo hacen, salen rápido a saludar. Si un gato es amigable quiere decir que está perfectamente adaptado a su entorno, y son los candidatos perfectos para traerles un compañero. Van a hacer el proceso más sencillo para el nuevo miembro de la manada y es menos probable que se estresen por los cambios que la nueva llegada producirá.
  4. Extroversión. Se trata de gatos que salen siempre a saludar, ya que les da curiosidad. No necesariamente se acercan, puede que se mantengan a una distancia de seguridad, pero sí que observan la escena y curiosean quiénes son las personas u objetos nuevos en la casa. Los gatos extrovertidos, aunque pueden sonar a compañeros ideales como los amigables, suelen tener el problema de que no pueden consigo mismos y agobian un poco al recién llegado. Suelen abalanzarse encima, acercarse mucho de golpe, y esto el otro gato puede tomarlo como algo negativo.
  5. Dominancia. Suelen pelear mucho más por sus recursos. Suelen tener zonas de preferencia dentro de la casa y que defienden de otros gatos u otro tipo de animales. Esta dominancia suele mostrarse en forma de agresividad. Este tipo de felino, lamentablemente, no es de los mejores candidatos para compartir espacio con otro gato. Va a tomar al nuevo miembro de la familia como una amenaza a su espacio y sus recursos, y probablemente todos terminen pasándola mal.

Con esta información esperamos haberte dado las herramientas para tomar la mejor decisión a la hora de sumar un nuevo compañero a tu vida y a la de tu gato.

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