Para quienes aprovechen el fin de semana largo para hacer una limpieza profunda del hogar, que conste no solo de pasarle un trapo a los pisos y ordenar las cosas, sino también pasarle un plumero a los muebles y hasta limpiar los electrodomésticos, hay un truco muy efectivo para ocuparse de estos últimos y quitarles el amarillo.
Si bien siempre depende de la calidad del aparato, del cuidado que se le da y un poco de la suerte, los electrodomésticos pueden durar muchos años, incluso más de una década, si se les da el mantenimiento requerido. En ese sentido, las manchas pueden no ser simplemente suciedad que afecten a la visual, sino que puede ir mucho más allá de algo superficial o estético.
En el caso de la cocina, por ejemplo, la exposición constante a la grasa, la suciedad y el humo puede generar que esas sustancias se adhieran a las carcasas de los electrodomésticos y asentarse en las superficies, degradando el material. Pero con este método, todo eso ya no será un problema.