La vorágine diaria de la rutina en la Ciudad de Buenos Aires invita a las personas a desconectarse un poco y a aprovechar una extensa lista de lugares para visitar y escaparse un rato sin la necesidad de viajar cerca
La vorágine diaria de la rutina en la Ciudad de Buenos Aires invita a las personas a desconectarse un poco y a aprovechar una extensa lista de lugares para visitar y escaparse un rato sin la necesidad de viajar cerca
La Ruta del Queso, en Suipacha, La laguna de Navarro y las Termas del Salado, en General Belgrano, son algunas de las opciones para pasar el día. En ellas, se pueden realizar actividades familiares como así disfrutar de buena gastronomía y de descansar.
En Suipacha, una localidad bonaerense que se encuentra a menos de 150 kilómetros de la Ciudad, pasando Luján y Mercedes, se buscó reversionar la Ruta del Queso de Francia. Así, este sitio desplegó una atracción turística que demuestra toda su tradición láctea: posee a los mejores productores de quesos del país desde 2008.
Para conocer este lugar, las personas amantes de este producto tendrán la posibilidad de contratar un servicio de guía, conseguir alojamiento y transporte, para hacer la experiencia aún más completa con desayuno, almuerzo, merienda y cena, en el que el queso es el principal protagonista. De todos modos, uno mismo puede organizar su propio plan.
La Ruta del Queso de Suipacha posee un sinfín de locales, entre ellos Quesos Fermier, Cabaña Piedras Blancas e Il Mirtilo. En ellos, también ofrecen vino, fiambres, conservas de la mejor calidad y opciones dulces.
La Laguna de Navarro se alista como un lugar ideal para quienes deseen tener una jornada refrescante. A 120 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, cuenta con un camping municipal de 220 hectáreas que tiene fogones, mesas, bancos y servicios disponibles confortables para una estadía.
Allí, los turistas podrán realizar, entre otras cosas, deportes acuáticos y pescar, mientras disfrutan de una vista inigualable por la gran cantidad de árboles y espacios verdes que hay. Además, el paisaje se presta para hacer caminatas, hacer ciclismo o leer.
Las Termas del Salado, en General Belgrano, es un predio que se encuentra a 163 kilómetros de la Ciudad. Posee 46 mil metros cuadrados forestados en los que se puede disfrutar de los locales de comida, quinchos, complejos con piletas y lugares para hospedarse.
Se trata de un sitio ideal para los amantes del aire libre, el agua y la tranquilidad, aunque también es una opción a la que se puede visitar y aprovechar sus espacios cerrados cuando las temperaturas no son elevadas.
Las Termas del Salado tienen una pileta cubierta y tres semi-cubiertas en las que las temperaturas varían en sus aguas termales. En verano y primavera, por caso, habilitan dos adicionales con agua fría, aunque sin propiedades minerales.