A pesar del estancamiento económico de la gestión de Javier Milei, de la inflación que no afloja y de la caída de su imagen a un año de las próximas elecciones presidenciales, Wall Street sigue considerando atractivos a los bonos argentinos, en buena medida debido a la fragmentación en la opocisión peronista.
Según un reporte de la prestigiosa revista financiera estadounidense Barron’s, publicada por la misma empresa editora de The Wall Street Journal, "Milei está perdiendo impulso a un año de su intento de reelección; por suerte para él y tenedores de bonos, sus oponentes peronistas están estancados en el pasado".
El informe financiero, firmado por Craig Mellow, detalla que el programa económico oficial atraviesa una fase de enfriamiento marcada por un crecimiento estimado de tan solo entre el 2% y el 3%, concentrado casi en su totalidad en sectores primarios como la agricultura, la minería y el petróleo.
En contraste, los rubros vinculados al mercado interno y el consumo masivo registran una marcada contracción que impacta directamente en el nivel de vida de la población, al tiempo que la desaprobación de la gestión presidencial alcanza el 60% según mediciones de la consultora AtlasIntel.
La publicación estadounidense señala también que la inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de los salarios. Asimismo, advierte que los indicadores de pobreza mostraron un nuevo repunte tras la reducción inicial observada en los primeros dos años de gobierno, afectando a amplios sectores de la sociedad argentina.