El Riesgo País cerró en 1.807 puntos básicos este miércoles, un 3,9% por debajo de la cifra del martes, y profundiza un descenso de más de 1.000 puntos en los últimos tres meses, impulsado por el anuncio de Sergio Massa respecto de que el Tesoro saldrá a recomprar bonos en dólares por "más de US$ 1.000 millones" para aprovechar la "ventana de oportunidad" que dan la baja paridad de los títulos.
Se trata de la cifra más baja registrada por el índice que elabora el JP Morgan desde el 8 de mayo de 2022 (cerró en 1806), cuando Martín Guzmán todavía era el ministro de Economía, y se da en medio de una fuerte suba de todos los activos financieros argentinos, incluidos los de deuda soberana.
Si los bonos son más demandados sube su precio y cae, al mismo tiempo, el índice baja. Contrariamente, si tienen baja demanda, su precio cae y el riesgo país sube.
En los últimos tres meses el índice retrocedió más de 1.000 puntos de forma sostenida, luego de haber alcanzado la zona de los 2.850 puntos básicos a principios de octubre, como consecuencia de una suba de cerca del 75% en dólares de los bonos argentinos en apenas tres meses. De hecho, los principales títulos de deuda del Estado argentino con legislación extranjera -GD30, GD35 y GD40- acumulan una subida de entre el 15 y 30%, solo si se contara desde el inicio del año.
Mayor apetito a la deuda argentina
La mejora en el precio de los bonos se explica por un mayor apetito a la deuda argentina, dado sus bajos valores históricos y las expectativas cada vez más difusas de un escenario de rechazo al pago de deuda en el futuro y de reestructuración forzada.
En la actualidad, los bonos en dólares que tiene emitidos el Estado argentino no exigen el pago de grandes volúmenes de capital e intereses, sino hasta 2025, cuando habrá que pagar cerca de u$s 10.000 millones a los acreedores privados.
El objetivo del Gobierno es que la recuperación de las variables macroeconómicas permita una mejora en los índices de confianza en la deuda, lo que permitiría salir nuevamente al mercado en condiciones mejores que las actuales.
De esta forma podrían pagarse los vencimientos de mayor volumen con la emisión de nueva deuda en mejores condiciones que las actuales y evitar tener que recurrir a pagar con reservas del Banco Central, tal como buscan hacer las economías más consolidadas del mundo.