SKF, la multinacional sueca especializada en rodamientos y sistemas de lubricación, confirmó el cierre definitivo de su planta en Tortuguitas y el despido de sus 145 empleados. La decisión marca el fin de más de 100 años de producción ininterrumpida en Argentina.
La empresa informó que la medida se enmarca dentro de una reestructuración global destinada a concentrar la fabricación en instalaciones más grandes y tecnológicamente avanzadas.
“Tras evaluar diversas alternativas, no encontramos una opción viable para mantener la planta de Tortuguitas operativa. Esta decisión fue muy difícil, pero necesaria para garantizar la competitividad global de SKF en el largo plazo”, señaló Manish Bhatnagar, presidente de SKF Industrial Américas y Australia.
A partir de ahora, toda la producción se importará desde Brasil, mientras que el predio de Tortuguitas se reconvertirá en un centro de distribución. Según la compañía, se mantendrá la presencia comercial en el país con soporte técnico y soluciones industriales para clientes locales.
El cierre de SKF se produce en un contexto complejo para la industria automotriz argentina, afectada por la caída de la demanda interna, la falta de insumos y la presión de costos. Además, la llegada de nuevos proveedores asiáticos obliga a las empresas del sector a revisar sus estrategias para sostener la competitividad.