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Un plazo fijo de $3.500.000 a 30 días puede generar alrededor de $50.000 en intereses en mayo de 2026.
Las tasas varían según el banco y también según si la operación se realiza en sucursal o por canales digitales.
La opción por vía electrónica ofrece mayores ganancias.
Con un número de inflación más bajo que en marzo, esta herramienta de inversión se posiciona como una alternativa para mantener el valor del dinero.
En mayo de 2026, el plazo fijo continúa posicionándose como una de las alternativas financieras más elegidas por quienes buscan proteger sus ahorros sin exponerse a riesgos ni a la volatilidad del mercado. Con tasas que se mantienen relativamente estables producto de la desaceleración de la inflación, esta herramienta permite calcular con bastante exactitud cuánto dinero puede obtenerse tras 30 días de inversión.
Los bancos siguen manteniendo diferentes tasas dependiendo de la forma en la que se realiza la operación, favoreciendo a la manera digital por un pequeño margen de ganancia.
Si una persona deposita $3.500.000 en un plazo fijo tradicional a 30 días mediante una sucursal bancaria, con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 17% y una Tasa Efectiva Anual (TEA) del 18,39%, obtendrá intereses por $48.904,11. De esta manera, al finalizar el plazo recibirá un total de $3.548.904,11 entre capital e intereses.
En cambio, quienes hagan el plazo fijo de manera electrónica, a través de home banking o aplicaciones oficiales de los bancos, accederán a una tasa un poco más alta. Con una TNA del 17,50% y una Tasa Efectiva Anual (TEA) del 18,98%, los intereses llegarán a $50.342,47 y el monto final ascenderá a $3.550.342,47.
Los bancos mantienen esta diferencia para incentivar las operaciones digitales, ya que representan costos más bajos y una operatoria más rápida para los clientes.
Cómo quedan los plazos fijos en relación a la inflación
La inflación en el mes de abril fue de 2,6%, casi un dígito menos que la de marzo. En este contexto, los plazos fijos tradicionales continúan ubicándose en un punto de equilibrio frente a la suba de precios. Por su parte, las colocaciones digitales ofrecen un rendimiento levemente más elevado gracias a tasas más altas, aunque la diferencia todavía es pequeña.
Los especialistas recomiendan seguir de cerca la evolución de la inflación y las decisiones del sistema financiero para evaluar si conviene renovar mensualmente el capital junto con los intereses generados.