- Invertir $850.000 a 30 días permite generar una renta que supera los $12.500.
- La modalidad electrónica ofrece una ganancia mayor frente a la operación en sucursal.
- Las tasas aplicadas varían según el canal, con mejores rendimientos en formato digital.
- El contexto de inflación moderada influye en la rentabilidad real de este instrumento.
El plazo fijo sigue siendo una opción frecuente entre quienes buscan obtener ingresos mensuales sin tomar grandes riesgos. En abril, una inversión de $850.000 a 30 días permite acceder a una ganancia definida desde el momento de realizar el depósito, con diferencias según la modalidad elegida.
Este tipo de colocación se caracteriza por su previsibilidad, ya que el ahorrista conoce de antemano el resultado final. Además, la posibilidad de operar tanto en sucursal como mediante canales electrónicos introduce variaciones en las tasas ofrecidas por los bancos. Es por eso que calcular cuánto rinde este monto permite evaluar alternativas y definir la estrategia más conveniente para optimizar el resultado.
Cuánto ganas por depositar $850.000 en un plazo fijo según el banco
Al invertir $850.000 en un plazo fijo a 30 días, el rendimiento depende del canal utilizado. En el caso de la modalidad en sucursal, por ejemplo al depositar en el Banco Nación, los intereses alcanzan los $12.575,34, lo que lleva el total a cobrar a $862.575,34 al finalizar el período.
Por otro lado, quienes elijan la opción electrónica, como por medio del home banking o aplicación, obtendrán una rentabilidad superior, con intereses de $13.273,97. Así, el monto total al vencimiento será de $863.273,97. Estas diferencias se explican por las tasas aplicadas en cada caso: la tasa nominal anual es del 18% en sucursal y del 19% en formato digital, mientras que la tasa efectiva anual se ubica en 19,56% y 20,75%, respectivamente.
Cómo quedan los Plazos fijos en relación a la inflación
Con expectativas inflacionarias más moderadas para el inicio de 2026, cercanas al 2 o 3% mensual, los plazos fijos comienzan a posicionarse en un escenario más equilibrado frente al avance de los precios. En este contexto, las alternativas electrónicas tienden a mostrar un mejor desempeño en el corto plazo.
Si bien la diferencia entre la rentabilidad y la inflación puede ser acotada, la reinversión mensual del capital junto con los intereses permite sostener una evolución positiva en el tiempo. Por eso, seguir de cerca las tasas disponibles y ajustar la estrategia resulta fundamental para preservar el valor del dinero.