El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso este jueves en la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), un encuentro en Rosario que reúne a 43 grandes empresas de los sectores minero, industrial y de infraestructura con proveedores de todo el país, con el objetivo de generar nuevas oportunidades comerciales y fortalecer la participación de firmas argentinas en los grandes proyectos de inversión. Allí, sostuvo que "el verdadero costo argentino son los impuestos y las regulaciones, no el tipo de cambio", y enfatizó "el objetivo de devolver u$s500 mil millones al sector privado para 2031".
Durante su discurso, el funcionario apuntó a desmitificar viejas creencias macroeconómicas y aseguró: "En cuanto al costo argentino, no nos engañemos más con que es el tipo de cambio. El costo argentino siempre fueron los impuestos, siempre fueron las regulaciones, siempre fueron las altas tasas y siempre fue la muy mala logística".
Para combatir este "problema estructural", Caputo destacó que el Gobierno ya ha eliminado más de 18 mil regulaciones y reducido tres puntos de impuestos y se le han devuelto más de u$s100 mil millones al sector privado, con la meta de alcanzar una devolución de u$s500 mil millones para 2031. Asimismo, remarcó la importancia de mejorar la infraestructura mediante la licitación de la red de trenes Belgrano Cargas y mejoras en la hidrovía para abaratar sustancialmente los costos de transporte.
El ministro también celebró el éxito del RIGI, que ya cuenta con 48 proyectos presentados por casi u$s210 mil millones de dólares, de los cuales 30 ya fueron aprobados por un monto de u$s80 mil millones. Este flujo de inversiones, concentrado principalmente en petróleo, gas, minería y energía, garantiza que el país no volverá a sufrir por la falta de divisas. "Estas inversiones garantizan justamente que Argentina ya no va a tener problemas de tipo de cambio", afirmó.
Finalmente, Caputo convocó a consolidar el camino de "estabilidad y previsibilidad" e, inspirado en el lema de la provincia anfitriona, concluyó su discurso con un mensaje de optimismo: "Yo quiero que todos podamos decir 'una Argentina invencible'".