La crisis de la industria en Argentina suma un nuevo capítulo en Santa Fe. Ahora, es el turno de la empresa multinacional de electrodomésticos Electrolux, que anunció el cierre definitivo de su planta de producción en Rosario desde este sábado 26 de septiembre. A partir de ahora, llevará adelante un modelo de negocio 100% volcado a las importaciones.
La decisión, que se formalizará en la semana próxima, llena de incertidumbre a los trabajadores: la empresa tiene 180 empleados metalúrgicos y se esperan por lo menos 100 despidos inmediatos. Este sería el primer paso de un proceso de reestructuración que inició la compañía bajo la ley vigente.
El cese de las operaciones de Electrolux en Rosario es el desenlace de una serie de inconvenientes por el deterioro progresivo de la planta. Comenzó en diciembre de 2025, con suspensiones rotativas por sobreacumulación de stock debido a baja de las ventas, y siguió en marzo de este año con un programa de retiros voluntarios que desvincularon a 130 trabajadores.
La empresa trabaja actualmente al 50% de su capacidad instalada; en mayo pasado dio de baja la producción de heladeras, y ahora las autoridades locales decidieron continuar con un sistema de abastecimiento de sus filiales internacionales.
Las marcas del grupo mantendrán su presencia comercial en las góndolas, como así también la prestación de servicio técnico, garantía oficial y venta de repuestos, aunque ahora con artículos ensamblados íntegramente fuera del país.
Competencia importada y baja del consumo
Con el anuncio del cese de operaciones de la planta de Electrolux en Rosario y los posibles 100 despidos, queda al descubierto que la caída del consumo interno y la apertura importadora colaboraron para el cierre de la planta de producción metalúrgica a partir del 26 de septiembre. Desde la compañía argumentan que se trata de una "revisión estratégica" destinada a ganar competitividad en un mercado global transformado.