Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) diera a conocer el dato de inflación de febrero, que se ubicó en el 13,2% y acumuló 36,6% en los primeros dos meses del año, el Gobierno anunció que abrirá las importaciones de productos de la canasta básica para lograr "precios más competitivos".
El ministro de Economía, Luis Caputo, apuntó en los últimos días contra los grandes supermercados porque "tienen precios de lista muy altos que la gente no convalida mayormente y que ya han empezado a bajar, pero vía promociones", por lo que "no se transparenta el precio real por unidad".
En ese contexto, el vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó este martes que el Gobierno decidió "abrir definitivamente las importaciones de determinados productos de la canasta familiar en pos de poder hacer los precios más competitivos en beneficio de la familia, los consumidores argentinos".
La intención es "ayudar a la corrección de precios" que en las últimas semanas aumentaron "más de lo debido". Para eso, el Banco Central reducirá el plazo de pago de importaciones de alimentos, bebidas y productos de limpieza, cuidado e higiene personal a una sola cuota a que se pagará a los 30 días.
Además se determinó suspender, por el plazo de 120 días, el cobro de la percepción de IVA adicional e impuesto a las ganancias a las importaciones de estos productos y de los medicamentos.