La fábrica de vidrios templados Covisa cerró sus puertas hace dos semanas y dejó a unos 40 trabajadores en una situación de incertidumbre, con salarios adeudados desde hace cuatro meses y sin respuestas sobre la continuidad de sus empleos. La planta está ubicada en la calle Lima al 3100, en Caseros, partido de Tres de Febrero.
Los trabajadores señalaron que el cierre se produjo luego de un largo período de dificultades en el pago de los salarios. Según explicaron, primero comenzaron las demoras y en algunos momentos la deuda llegó a acumular tres meses.
“Bajaron las persianas y no nos dijeron nada. Queremos que nos paguen los sueldos. Nos dieron vacaciones ficticias y hoy teníamos que volver a trabajar, pero la fábrica está cerrada. Nadie nos responde”, contó Andrés, uno de los empleados que lleva 28 años en la empresa, a C5N.
El trabajador relató además que esperaba jubilarse en Covisa después de completar sus años de aportes. “Económicamente no tenemos ni para el boleto de colectivo”, sostuvo.
Omar Quinteros, integrante del sindicato de vidrieros y trabajador de la empresa durante 25 años, afirmó que el conflicto se arrastra desde hace más de un año. “Como sindicato siempre buscamos el diálogo, pero no recibimos respuesta”, señaló.
“Nos tienen de rehenes porque no nos despiden, no nos dicen qué va a pasar y nosotros tenemos que comer. Hace cuatro meses que no recibimos una moneda”, expresó Quinteros, quien también aseguró que atraviesan una situación similar trabajadores de otras fábricas del sector.
Alejandro, otro empleado con 28 años de antigüedad, contó que tiene 51 años y que teme las dificultades que tendrá para conseguir un nuevo trabajo. “Yo laburé toda la vida en la empresa, no sé hacer otra cosa”, afirmó.
El trabajador aseguró que Covisa había tenido un buen nivel de actividad, pero que durante los últimos dos años la situación comenzó a deteriorarse. Además, señaló que actualmente los empleados no cuentan con obra social ni seguro y reclamó el pago de los salarios adeudados.
Más de 30 mil empresas cerraron durante el gobierno de Milei
El caso de Covisa se suma a un escenario de fuerte reducción del entramado empresarial y del empleo registrado. Un relevamiento elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo indicó que entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 30.633 empleadores registrados. En el mismo período, la cantidad de trabajadores registrados cayó en más de 400 mil puestos.
El dato aparece mientras el Gobierno sostiene que la economía atraviesa un proceso de transformación. En una entrevista con Luis Majul emitida el domingo, Javier Milei negó que haya una recesión y explicó su diagnóstico sobre los sectores que enfrentan mayores dificultades.
“La economía está cambiando, está reasignando recursos y hay una parte de la economía que se queda atrás”, expresó el Presidente. Milei sostuvo que los cambios en la actividad están vinculados, entre otros factores, con modificaciones en los hábitos de consumo y con la apertura comercial.
Tío Mario cerró después de casi 30 años
La histórica juguetería Tío Mario también anunció el cierre definitivo de sus operaciones, a pocos meses de cumplir tres décadas de actividad. El comercio comenzó una liquidación total de su mercadería y dejó de operar después de casi 30 años.
El cierre se produjo en un contexto marcado por la competencia de productos importados, el aumento de los costos de los locales y la caída de las ventas. Según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, el sector acumuló una baja del 10% en las ventas durante el primer semestre de 2026 y varias fábricas atraviesan procesos de cierre.
Electrolux: buscan frenar 200 despidos
En Rosario, la UOM y los trabajadores de Electrolux intentan evitar el despido de 200 empleados luego de que la compañía anunciara el cierre de su planta. La empresa comunicó que avanzará hacia un esquema de abastecimiento global, con productos fabricados en otras instalaciones e importados para su comercialización en Argentina.
El conflicto llegó al Ministerio de Trabajo, donde el gremio busca que se frenen las desvinculaciones. La planta había reducido progresivamente su actividad: primero hubo suspensiones y retiros voluntarios y luego se discontinuaron distintas líneas de producción, hasta llegar al anuncio del cierre total.