Como parte de un experimento científico, una deportista de elite estuvo aislada de manera voluntaria 500 días en una cueva ubicada en Granada, España. Durante su estadía, leyó 60 libro y tomó 1000 litros de agua.
Como parte de un experimento científico, una deportista de elite estuvo aislada de manera voluntaria 500 días en una cueva ubicada en Granada, España. Durante su estadía, leyó 60 libro y tomó 1000 litros de agua.
La mujer, que vio la luz nuevamente el día viernes, estuvo monitoreada en todo momento por médicos y un equipo de producción documental. "Sigo atrapada en el 21 de noviembre de 2021. No sé nada del mundo", expresó al salir de la cueva.
En la experiencia de Flamini, que podría tratarse de un récord mundial, participaron equipos de psicología experimental y fisiología del comportamiento de la Universidad de Granada y especialistas en neuropsicología clínica de la Universidad de Almería y de Kronohealth.
Los expertos buscaban investigar cuales son las consecuencias del aislamiento social y la desorientación extrema en la percepción con el paso del tiempo.
“Estuve en silencio durante un año y medio, sin hablar con nadie más que conmigo misma”, expresó la atleta a la prensa lo que fueron las primeras palabras en el mundo exterior.
“Pierdo el equilibrio, por eso estoy siendo sostenida. Si me permiten, iré a tomar una ducha... llevo un año y medio sin tocar el agua. Los veré dentro de un rato. ¿Les parece bien?", concluyó.
Till Roenneberg, cronobiólogo e investigador en la Ludwig-Maximilians-University en Múnich, Alemania, aseguró que el experimento implique a una sola persona no lo convierte necesariamente en no científico.
Aunque muchos experimentos a largo plazo exponen a los individuos a condiciones definidas y constantes para obtener cierta información, “un diseño aún más valioso sería seguir a 20 personas a lo largo del tiempo para poder hacer un análisis estadístico".