El delantero Rafael Leão centró las miradas en el Estadio Olímpico de Roma tras un grave episodio de indisciplina. Al cumplirse los 66 minutos del encuentro contra la Lazio, el técnico Massimiliano Allegri ordenó su salida del campo, decisión que desató la furia del futbolista portugués.
La tensión escaló cuando el arquero Mike Maignan intentó acelerar el retiro de su compañero para no perder tiempo. Leão respondió con un empujón hacia el capitán milanista y se dirigió al banco de suplentes con gestos de evidente malestar ante la mirada del público y las cámaras.
En la zona técnica, el conflicto sumó un nuevo capítulo cuando Allegri intentó calmar al jugador con un gesto amistoso. El delantero rechazó el contacto con un nuevo empujón, arrojó la campera provista por el cuerpo técnico y lanzó una botella de agua contra el suelo en señal de protesta.
Ante la consulta del entrenador por su conducta, el futbolista intentó justificar su enojo por el desarrollo del juego. “Él no me dio la pelota, no me dio la pelota”, reiteró Leão a Allegri para señalar la supuesta falta de colaboración de sus compañeros en las acciones ofensivas previas.
El incidente opacó el resultado deportivo, donde el Milan cayó 1-0 y quedó a ocho puntos del liderato de la Serie A. La conducta de Leão abre ahora un interrogante sobre posibles sanciones internas en un momento crítico de la temporada para el conjunto rossonero.